Ryanair vuelve a tensar la cuerda con España. La aerolínea ha anunciado un nuevo ajuste: eliminará 1,2 millones de asientos este verano en aeropuertos regionales, elevando el recorte total a tres millones desde 2024. ¿El motivo? El aumento de las tasas aeroportuarias y la falta de competitividad frente a otros países.
El mensaje de la low cost es bastante directo: España se está encareciendo y pierde atractivo, al menos en aeropuertos pequeños. Mientras tanto, Ryanair sigue creciendo en grandes hubs, pero mantendrá su capacidad total “plana” por el retroceso en regionales.
De hecho, la compañía ya está moviendo ficha fuera: prevé crecer un 11% en Marruecos y un 9% en Italia, mercados que considera más competitivos que España. Es decir, el tráfico no desaparece, simplemente se va a donde le salen mejor las cuentas.
Eddie Wilson contacta con el Gobierno
Pero el tema va más allá de rutas. El CEO de Ryanair, Eddie Wilson, ha pedido directamente al Gobierno que intervenga, aprovechando que controla el 51% de Aena, para frenar la subida de tarifas prevista en el nuevo marco regulatorio (DORA III), que contempla un aumento de hasta el 21% en cinco años.
Aena, por su parte, defiende esa subida por un plan de inversión de 10.000 millones de euros, pero Ryanair lo ve como una estrategia que penaliza la conectividad regional. Y aquí entra otro punto clave: la aerolínea critica que el Estado priorice los dividendos (casi 5.000 millones en cuatro años) en lugar de reinvertir para abaratar tasas.
El impacto ya se nota. Ryanair ha reducido o eliminado operaciones en varios aeropuertos como Asturias, Vigo o Jerez, y ha recortado fuerte en otros como Santiago o Zaragoza.
Estamos ante un pulso claro: Ryanair quiere tasas más bajas para crecer, Aena defiende su modelo y el Gobierno tiene la última palabra. Mientras tanto, las regiones son las que más pueden notar el golpe.

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