Banco Sabadell ha despedido uno de los años más intensos de su historia reciente con cifras que refuerzan su relato de banco independiente, rentable y enfocado en el accionista. La entidad catalana obtuvo en 2025 un beneficio neto de 1.775 millones de euros, según los resultados publicados este viernes, en un ejercicio marcado por la defensa frente a la opa hostil lanzada por BBVA y por el cierre de la etapa de César González-Bueno como consejero delegado.
Aunque el resultado supone un descenso del 2,8% respecto a 2024, cuando se alcanzó un beneficio récord de 1.887 millones, en el banco se interpreta como una muestra de fortaleza en un año de máxima presión estratégica y mediática. No es casual que este cierre de ciclo venga acompañado de un mensaje claro al mercado: Sabadell sigue apostando por una elevada remuneración al accionista.
Sabadell y su recompra de acciones
La entidad ha anunciado un programa de recompra de acciones de hasta 800 millones de euros, que contará con el visto bueno del Banco Central Europeo y se activará el próximo 9 de febrero. De esa cantidad, 365 millones se cargarán a los resultados de 2025, mientras que los 435 millones restantes procederán del exceso de capital generado por encima del umbral del 13%. El objetivo es claro: reducir el número de acciones en circulación y elevar el beneficio por acción, incluso en un contexto de beneficio neto más moderado.
A esta recompra se suman 700 millones de euros en dividendos en efectivo con cargo a 2025. En conjunto, el banco cifra en 1.500 millones la remuneración total al accionista en el ejercicio, lo que equivale a una rentabilidad anual aproximada del 9% sobre su capitalización bursátil. Y aún hay más: Sabadell abonará un dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción vinculado a la venta de TSB al Banco Santander por 3.100 millones, operación cerrada el pasado verano. En total, la entidad calcula haber distribuido alrededor de 4.000 millones de euros en apenas 12 meses.
Para González-Bueno, estos números refuerzan el proyecto del banco. “Nuestros objetivos de rentabilidad sostienen una remuneración atractiva y recurrente, superior a los 20,44 céntimos por acción abonados en 2024”, subraya. Un discurso que conecta con el respaldo mostrado por los accionistas durante la opa de BBVA, un apoyo clave para frenar la operación.
Regreso a Cataluña
El ejercicio también ha tenido un fuerte componente simbólico: el regreso de la sede social a Cataluña, tras años en Alicante. De cara al futuro, el plan estratégico 2025-2027 apuesta por crecer en España a ritmos superiores al mercado y consolidar la imagen de Sabadell como un socio fiable, ágil y eficaz, incluso frente a competidores de mayor tamaño.
“Generamos capital a ritmos muy elevados, lo que nos permite financiar el crecimiento y retribuir al accionista”, resume el director financiero, Sergio Palavecino. Un mensaje que deja claro que, tras un año límite, Sabadell encara la siguiente etapa desde una posición de confianza y solidez.

Getty