Sacyr ha sido adjudicataria del contrato para levantar la nueva unidad de Protonterapia del Hospital Universitario La Paz en Madrid, un proyecto que permitirá albergar los equipos de tratamiento contra el cáncer donados por la Fundación Amancio Ortega. La iniciativa refuerza el tratamiento oncológico en España, con especial énfasis en los pacientes pediátricos, un segmento donde la protonterapia ofrece ventajas significativas por su precisión y menor daño a tejidos sanos.
La construcción de esta unidad supone un paso más en la colaboración público-privada para mejorar la infraestructura sanitaria del país y refleja la capacidad de Sacyr para gestionar proyectos de alta complejidad tecnológica y social. La compañía española, reconocida por su experiencia en obras hospitalarias y proyectos industriales, se encargará de diseñar y ejecutar un espacio que cumpla con los estándares más exigentes de seguridad, funcionalidad y eficiencia.
Una instalación para los equipos donados por Amancio Ortega
La instalación permitirá que los equipos de protonterapia, donados por la Fundación Amancio Ortega, entren en funcionamiento, aportando tratamientos de última generación a pacientes oncológicos. Este tipo de tecnología destaca por ofrecer terapias más precisas, reduciendo los efectos secundarios y aumentando la eficacia en tumores difíciles de tratar, lo que representa un avance notable en la atención sanitaria especializada.
Además, el proyecto tiene un impacto social relevante, ya que garantiza que los tratamientos más avanzados estén disponibles en la red pública, beneficiando a miles de personas y consolidando a La Paz como referente en oncología pediátrica y adulta.
Desde la perspectiva de gestión y construcción hospitalaria, esta adjudicación refuerza el papel de Sacyr como socio estratégico en proyectos sanitarios complejos, combinando experiencia técnica con un enfoque orientado a la innovación y el bienestar de los pacientes. La unidad de protonterapia en La Paz no solo simboliza un avance en infraestructura médica, sino también un compromiso con la salud pública y la excelencia clínica.

Sacyr, La Paz