Sacyr vuelve a mostrar confianza en su evolución bursátil. La compañía de infraestructuras y concesiones ha formalizado con una entidad financiera un nuevo contrato forward sobre 10 millones de acciones propias, tomando como referencia inicial un precio de 4,266 euros por título. En conjunto, la operación alcanza un valor de 42,7 millones de euros y tendrá un vencimiento de un año.
No es la primera vez que el grupo presidido por Manuel Manrique recurre a este tipo de instrumentos. Sacyr ya utilizó una fórmula prácticamente idéntica a finales de 2025 y, por ahora, aquella operación juega a su favor: el precio de referencia se fijó entonces en 3,74 euros y la acción se mueve actualmente por encima de los cuatro euros.
10 millones de acciones a 4,266 euros
El nuevo contrato toma como referencia 10 millones de acciones ordinarias de Sacyr y establece inicialmente un precio de 4,266 euros por título, aunque esta cantidad podrá ajustarse en función del precio definitivo de ejecución.
La operación ha sido formalizada bilateralmente con una entidad de crédito cuya identidad no ha sido revelada. Ese banco actuará por cuenta propia y de manera independiente de Sacyr, por lo que la constructora no está realizando directamente una adquisición de autocartera.
Este detalle es importante. Aunque el derivado está vinculado a las acciones de la propia compañía, Sacyr no está comprando ahora esos 10 millones de títulos en Bolsa.
Al vencimiento, la empresa podrá elegir entre dos alternativas: recibir físicamente las acciones correspondientes o liquidar la operación por diferencias, es decir, cobrar o asumir el resultado económico derivado de la diferencia entre el precio pactado y el valor final.
Una operación equivalente a alrededor del 1,2% del capital
Según los últimos datos disponibles en la CNMV, la compañía tenía registradas 805,78 millones de acciones a comienzos de febrero. Sobre esa referencia, los 10 millones de títulos vinculados al nuevo derivado equivaldrían aproximadamente al 1,24% del capital.
Eso no significa que Sacyr haya adquirido una participación adicional del 1,24% en sí misma, porque, como ha comunicado la compañía, no existe una compra directa de acciones propias en el momento de formalizar el contrato. Pero sí ayuda a dimensionar el tamaño del instrumento financiero.
La empresa, además, tiene experiencia utilizando derivados sobre sus propios títulos. Sus cuentas de 2025 recogían instrumentos financieros de negociación vinculados fundamentalmente a acciones de Sacyr y otros derivados, con impacto en resultados.
La acción acompaña al buen momento del negocio
Sacyr ganó 78 millones de euros entre enero y junio de 2026, un 157% más que en el mismo periodo del año anterior. La cifra de negocios aumentó un 9%, hasta los 2.437 millones, mientras que el EBITDA avanzó también un 9%, hasta alcanzar los 708 millones de euros.
La generación de caja fue otra de las grandes fortalezas. El flujo de caja operativo creció un 18%, hasta los 631 millones de euros, y la compañía cerró junio con aproximadamente 1.920 millones de caja neta disponible para invertir en nuevos proyectos.
Detrás de estos resultados está la transformación que Sacyr lleva años ejecutando para convertirse en un grupo cada vez más centrado en concesiones. Actualmente, más del 91% de su EBITDA procede de activos concesionales, un negocio caracterizado por contratos de larga duración y flujos de caja más previsibles que la construcción tradicional.
42,7 millones ligados al comportamiento de Sacyr en Bolsa
El nuevo contrato deja tres cifras claras: 10 millones de acciones de referencia, 4,266 euros por título y un valor inicial conjunto de 42,7 millones de euros.
El precedente de diciembre también juega a favor de la compañía. Aquella operación se cerró tomando como referencia 3,74 euros y, con la acción posteriormente por encima de cuatro euros, el valor de los títulos asociados ha aumentado varios millones.
Ahora Sacyr repite la fórmula con un precio de partida más elevado y un horizonte de doce meses. No es una recompra de acciones ni supone que la empresa esté gastando 42,7 millones para adquirir autocartera, pero sí vincula parte de su resultado financiero futuro a la evolución de su propia cotización.
En definitiva, Sacyr vuelve a poner dinero —a través de derivados— detrás de una idea muy concreta: que el mercado siga reconociendo la transformación de su negocio concesional y que su acción tenga todavía recorrido.

















