El fabricante suizo de ascensores y escaleras mecánicas Schindler registró un beneficio neto de 860,3 millones de euros hasta septiembre, lo que representa un incremento del 6,4% respecto al mismo periodo del año anterior.
Según los datos presentados por la compañía, los ingresos alcanzaron los 8.814 millones de euros, un 2,7% menos debido a la caída en el negocio de nuevas instalaciones, aunque compensada parcialmente por el crecimiento en las divisiones de modernización y servicios. La empresa también destacó un impacto negativo del tipo de cambio de 317,8 millones de euros.
Durante el tercer trimestre, Schindler obtuvo un beneficio de 286,4 millones de euros, un 4,3% más que en el mismo periodo de 2024, mientras que la facturación se redujo un 4,3%, hasta los 2.884 millones de euros. Los nuevos pedidos del trimestre sumaron 2.851 millones de euros, lo que supone una caída del 3,3%.
A 30 de septiembre, la empresa contaba con 68.751 empleados, un 0,8% menos que un año antes.
Agenda estratégica
El consejero delegado de Schindler, Paolo Compagna, destacó que la compañía “sigue avanzando satisfactoriamente en la ejecución de su agenda estratégica” y que las “soluciones de modernización estandarizadas” han impulsado la competitividad y el crecimiento.
De cara a 2025, Schindler ha revisado al alza sus previsiones, esperando que el crecimiento de los ingresos se mantenga en la franja baja de un solo dígito en divisas locales y que el margen de beneficio antes de impuestos e intereses alcance el 12,5%, medio punto porcentual más que en la estimación anterior.

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