La posible salida a bolsa de Shein en Hong Kong, que podría producirse en agosto con una operación de hasta 3.000 millones de dólares, afronta el reto de convencer al mercado sobre el valor real del gigante de la moda rápida.
Bloomberg Intelligence sitúa la valoración razonable de la compañía entre 22.000 y 25.000 millones de dólares, muy por debajo de los 30.000 millones que algunos inversores consideran posibles y de los 66.000 millones alcanzados en su ronda de financiación de 2023.
La estimación se basa en una horquilla de entre 13 y 15 veces los beneficios previstos para 2027, un ejercicio que BI considera más representativo tras el impacto que tendrán los mayores costes de transporte y los aranceles sobre las cuentas de 2026.
¿Qué viene para Shein?
Los analistas Catherine Lim y Jason Zhu calculan que el beneficio de Shein podría recuperarse hasta 1.670 millones de dólares en 2027 y crecer posteriormente alrededor de un 20% anual hasta 2029.
La compañía, fundada en China continental y con sede en Singapur, habría fijado como objetivo una valoración de entre 30.000 y 40.000 millones de dólares, según Reuters. Ese rango superaría las referencias de empresas comparables, aunque exigiría una evolución favorable del mercado y una ejecución sólida frente a las exigencias regulatorias europeas.
El modelo de Shein combina una cadena de suministro concentrada en China con una actividad comercial principalmente internacional. Esta estructura la expone a fletes, aranceles y diferentes requisitos regulatorios.
La compañía llegó a alcanzar una valoración cercana a 100.000 millones de dólares en 2022. Desde entonces, la ralentización del crecimiento, las presiones regulatorias y comerciales y el deterioro reciente de ingresos y rentabilidad han reducido las expectativas del mercado.