Shein ha dado un nuevo paso en su estrategia de expansión global con la compra de la marca estadounidense Everlane, en una operación que valora la compañía de San Francisco en 100 millones de dólares (unos 86 millones de euros), según diversos medios especializados como ‘Puck News’ y ‘The Information’.
La transacción es un cambio relevante para Everlane, uno de los referentes del modelo directo al consumidor en Estados Unidos, con una propuesta basada en la sostenibilidad y la llamada “transparencia radical”.
El consejo de administración de Everlane aprobó la operación este sábado, fijando el precio de venta en torno a la valoración mencionada, muy inferior a la que la compañía alcanzó en los años de mayor expansión del comercio electrónico.
En una comunicación dirigida a sus accionistas, recogida por ‘Puck News’, se informó de que los accionistas comunes no recibirán ningún pago como parte del acuerdo, un reflejo del deterioro financiero acumulado en los últimos ejercicios.
La compañía, con sede en San Francisco, arrastraba una deuda cercana a los 90 millones de dólares (77,36 millones de euros), lo que había llevado a sus responsables a explorar distintas alternativas de inversión o venta.
En ese proceso, L Catterton, fondo vinculado a LVMH y propietario de Everlane, había mostrado disposición tanto a desinvertir como a reforzar su posición si entraba un socio estratégico.
La estrategia de Shein
La adquisición se produce en un contexto de transformación del sector de la moda digital, donde varias compañías han tenido que redefinir sus modelos de negocio ante el cambio en las pautas de consumo y en la publicidad online.
Everlane había construido su posicionamiento sobre una narrativa de sostenibilidad y venta directa, apostando por eliminar intermediarios y ofrecer información detallada sobre costes de producción.

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