Shell disparó un 97% su beneficio neto durante el primer semestre de 2026, impulsada por el aumento de sus ingresos y un sólido desempeño operativo en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
La petrolera obtuvo un beneficio neto atribuido de 16.515 millones de dólares (14.476 millones de euros), frente al resultado registrado en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Al mismo tiempo, su facturación ascendió a 166.487 millones de dólares (145.937 millones de euros), un 21,9% más.
La compañía también mejoró su posición financiera. El endeudamiento neto se redujo un 3,4%, hasta situarse en 41.754 millones de dólares (36.600 millones de euros) al cierre del semestre.
En el segundo trimestre, la evolución fue aún más intensa. Shell registró un beneficio neto atribuido de 10.821 millones de dólares (9.485 millones de euros), lo que representa un incremento del 200% respecto al mismo periodo de 2025.
¿Cuál es el balance de Shell?
Los ingresos entre abril y junio alcanzaron 96.354 millones de dólares (84.460 millones de euros), cifra que supone un crecimiento interanual del 45%.
El consejero delegado de la compañía, Wael Sawan, destacó el comportamiento del grupo durante el periodo. «El desempeño operativo de Shell permitió obtener resultados muy sólidos durante otro trimestre de grave perturbación en los mercados energéticos mundiales», afirmó.
Junto con la publicación de los resultados, la multinacional anunció un nuevo programa de recompra de acciones por 3.000 millones de dólares (2.630 millones de euros), que prevé completar antes de presentar las cuentas del tercer trimestre de 2026.
Además, el plan incorpora otros 1.200 millones de dólares (1.052 millones de euros) correspondientes a recompras que quedaron pendientes tras la suspensión temporal del programa anterior, reforzando así su estrategia de retribución al accionista.