Siemens cerró su tercer trimestre fiscal con un beneficio neto récord de 2.270 millones de euros, un 11% más que un año antes, resultado que ha llevado al grupo alemán a mejorar sus previsiones para el conjunto del ejercicio.
La multinacional también alcanzó un beneficio récord de 3.524 millones de euros en su negocio industrial, un 25% superior al registrado en el mismo periodo del año anterior. El avance estuvo impulsado por el crecimiento de Industrias Digitales y por los efectos favorables de los reembolsos arancelarios en Estados Unidos, que beneficiaron especialmente a Siemens Healthineers.
El trimestre también dejó un máximo histórico en pedidos, que ascendieron a 27.902 millones de euros, un 13% más en tasa interanual. La facturación, por su parte, aumentó un 7%, hasta situarse en 20.794 millones de euros.
¿Cuál es la apuesta de Siemens?
Las principales divisiones del grupo registraron avances. Industrias Digitales elevó sus ingresos un 12%, hasta 4.932 millones de euros, mientras que Infraestructuras Inteligentes también creció un 12%, hasta 6.387 millones. La unidad de Movilidad incrementó sus ventas un 6%, hasta 3.244 millones, y Siemens Healthineers facturó 5.764 millones, un 2% más.
«Hemos logrado otro trimestre muy exitoso con pedidos y beneficios récord», afirmó Roland Busch, presidente y consejero delegado de Siemens. El directivo añadió que «estamos en camino de completar otro año fiscal exitoso y elevamos nuestras previsiones».
En los nueve primeros meses del ejercicio, el beneficio neto atribuido cayó un 20,9%, hasta 6.327 millones de euros, debido al efecto extraordinario generado un año antes por la venta de Innomotics.
Tras estos resultados, Siemens elevó su previsión de beneficio por acción hasta una horquilla de entre 11,20 y 11,50 euros, manteniendo además su expectativa de crecimiento de ingresos comparables de entre el 6% y el 8%.
