Singular Bank anticipa que 2026 será un año de “transición y ajustes tácticos” en los mercados financieros, con retornos más moderados que en 2025, en un contexto en el que considera que el orden económico y político nacido tras la II Guerra Mundial “ha perdido vigencia”.
En su informe de perspectivas para 2026, presentado este miércoles, la entidad destaca una “reconfiguración geoeconómica” marcada por tensiones estratégicas, reajustes en las cadenas de valor y la aparición de nuevas potencias intermedias.
Según el documento, Estados Unidos y China han intensificado el uso de su poder económico, comercial y tecnológico como herramienta de política exterior.
Singular Bank especifica: “La Administración Trump ha profundizado en la utilización de aranceles para reforzar su soberanía estratégica, mientras que el Gobierno de Xi Jinping ha afianzado su influencia mediante el control de exportaciones críticas como tierras raras y semiconductores”.
Aunque la reciente tregua comercial entre ambas potencias ha contenido parcialmente estas tensiones, la entidad alerta de que seguirán condicionando el acceso a suministros clave y la competitividad mundial.
Singular Bank mira a España
En Europa, Singular Bank prevé un año clave para reforzar la integración industrial, energética, tecnológica y de defensa. Esto se producirá en un contexto marcado por la recuperación económica de Alemania, la crisis política y fiscal de Francia y el débil dinamismo en Italia.
España se mantendrá como líder del crecimiento económico entre las principales economías avanzadas, con un aumento del PIB estimado en 2,3%, frente al 1,2% previsto para la Eurozona.
En el ámbito tecnológico, la entidad resalta que la Inteligencia Artificial seguirá impulsando un ciclo inversor histórico, generando oportunidades en software, consultoría, salud, biotecnología y electrificación, junto con una mayor demanda de energía, infraestructuras y profesionales especializados.
Singular Bank recomienda estrategias de inversión selectivas y diversificadas, con atractivo en renta fija de calidad y un mercado de renta variable caracterizado por valoraciones exigentes en tecnología. El banco mantiene su enfoque en cinco megatrends como eje de inversión a largo plazo: digitalización, descarbonización, demografía, desglobalización y desorden geopolítico.
“Las oportunidades existen, pero requieren un análisis riguroso y una lectura estratégica de los grandes vectores que transforman la economía global”, concluye el informe.
