SIX, matriz de BME y operador de las Bolsas de Suiza y España, casi quintuplicó su beneficio en el primer semestre al obtener un resultado neto de 191,7 millones de francos suizos (205 millones de euros), frente a los 42,2 millones registrados un año antes.
Si se descuenta el deterioro contabilizado en 2025 por su participación en Worldline, el crecimiento del beneficio se sitúa en el 75%.
La compañía elevó además sus ingresos un 10%, hasta 806,6 millones de francos suizos, mientras que el ebitda, excluidos los costes de transformación, aumentó un 40,2%, hasta 367,6 millones.
El margen de ebitda alcanzó el 45,6%, superando el objetivo de más del 40% fijado en su plan estratégico para 2027.
Los costes de explotación descendieron un 6,8%, dentro del programa Scale Up 2027, que contempla una reducción de hasta 150 empleos y un ahorro de unos 120 millones de francos suizos.
A cierre de junio, la plantilla estaba formada por 4.279 trabajadores, un 1,1% menos.
¿Qué perspectiva tiene SIX?
SIX atribuyó estos resultados a la elevada actividad de los mercados y a la persistente incertidumbre geopolítica y macroeconómica, que impulsaron los volúmenes de negociación, especialmente en acciones y fondos cotizados.
La división de Mercados fue la que más contribuyó al ebitda del grupo. El volumen negociado por Six Swiss Exchange y BME Exchange aumentó un 15,3%, mientras que el número de operaciones creció un 9,6%. En España, BME incrementó más de un 55% el volumen de negociación de renta fija y destacó la repatriación de programas de deuda como los de Santander y Sabadell.
De cara a 2027, SIX mantiene su estrategia de crecimiento para reforzar su posición como proveedor de servicios financieros en Suiza y Europa, con el objetivo de sostener un margen de ebitda superior al 40%.






