Prosegur ha logrado que S&P Global Ratings eleve de «negativa» a «estable» la perspectiva de su calificación crediticia, al tiempo que mantiene el rating «BBB/A-2», tras valorar la mejora de su perfil financiero y la evolución de su negocio durante el primer semestre de 2026.
La revisión coincide con la presentación de resultados semestrales y refleja, según la agencia, la fortaleza operativa del grupo y su estrategia de reducción del endeudamiento.
En su informe, S&P señala que «el enfoque del Grupo en reforzar la generación de flujo de caja y reducir el apalancamiento respalda nuestra previsión de que el ratio de deuda sobre EBITDA ajustado por S&P Global Ratings descenderá a 2,5 veces en 2026 y a 2,3 veces en 2027».
Asimismo, prevé que la relación entre los fondos procedentes de las operaciones (FFO) y la deuda mejore hasta situarse entre el 29% y el 30%.
La agencia considera que «la perspectiva estable refleja nuestra expectativa de que los buenos resultados operativos, la mejora en la generación de flujo de caja y una política financiera prudente permitirán a Prosegur continuar con su proceso de desapalancamiento durante los próximos dos años».
¿Qué otras observaciones hacen sobre Prosegur?
S&P también anticipa un crecimiento orgánico de entre el 6,5% y el 7,5% en 2026 y 2027, impulsado por el aumento de la actividad y la capacidad de trasladar precios, especialmente en Estados Unidos y Asia-Pacífico.
La mejora de perspectiva llega tras un semestre en el que Prosegur obtuvo un beneficio neto de 57 millones de euros, un 5,5% más, con unas ventas de 2.594 millones, un 5,2% superiores.
El crecimiento orgánico alcanzó el 7,3%, mientras que el EBITDA ascendió a 279 millones de euros, un 1,7% más.