Squirrel sigue reforzando su perfil financiero. La agencia EthiFinance Ratings ha confirmado por segundo año consecutivo la calificación crediticia corporativa de la compañía en ‘BBB-’ con perspectiva positiva, una decisión que la empresa ha comunicado este viernes al mercado.
Aunque este tipo de anuncios suelen sonar bastante técnicos, la realidad es que tienen bastante importancia para cualquier empresa cotizada. La calificación crediticia funciona, básicamente, como una nota sobre la salud financiera y la capacidad de una compañía para afrontar sus pagos y deuda.
Squirrel quiere mantener el grado de inversión
En el caso de Squirrel, mantener el rating en grado de inversión y conservar además una perspectiva positiva manda una señal favorable al mercado. Significa que la agencia considera que la evolución del negocio y de la situación financiera podría incluso mejorar en el futuro si la compañía mantiene su crecimiento y estabilidad.
Squirrel se ha convertido en los últimos años en uno de los grupos españoles más activos dentro del sector de contenidos, publicidad, tecnología y medios digitales, apostando por un modelo bastante diversificado y muy ligado a la transformación digital.
Además, conservar una buena calificación crediticia resulta especialmente importante en un entorno donde el acceso a financiación sigue siendo clave para compañías en expansión. Un mejor rating suele facilitar financiación más barata y generar mayor confianza entre inversores y bancos.
La perspectiva positiva refleja también que EthiFinance ve margen para una evolución favorable de la empresa a medio plazo, algo que el mercado suele interpretar como una señal de confianza en la estrategia actual de la compañía.
Ahora, el foco estará puesto en si Squirrel consigue seguir mejorando resultados y consolidando crecimiento durante los próximos trimestres, especialmente en un sector tan competitivo y cambiante como el de los contenidos digitales y la comunicación audiovisual.