Squirrel Media cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 8,23 millones de euros, un 38,6% más que los 5,94 millones obtenidos durante el mismo periodo del año anterior.
El crecimiento de las ganancias llegó acompañado de un fuerte avance del negocio. Entre enero y junio, el grupo audiovisual registró unos ingresos de 143,6 millones de euros, lo que representa una subida interanual del 46,8% frente a los 97,8 millones contabilizados un año antes.
El resultado bruto de explotación —Ebitda— recurrente alcanzó los 19,3 millones de euros, un 40,8% más. A pesar de la rápida expansión, el margen sobre ventas se mantuvo estable en el 13,4%, una señal de que la compañía está siendo capaz de crecer sin deteriorar significativamente su rentabilidad operativa. Squirrel ya ha cubierto el 48% del objetivo de Ebitda previsto para todo el año y mantiene intactas sus previsiones para el cierre de 2026.
Media se convierte en el gran motor
La división Media volvió a liderar el crecimiento del grupo. Esta área alcanzó unos ingresos de 111,3 millones de euros, con un incremento del 65% respecto al primer semestre de 2025.
Su Ebitda se situó en 12,3 millones, lo que supone una mejora del 87,6%. La evolución refleja el peso creciente de esta división dentro de una estructura que integra actividades relacionadas con la publicidad, la televisión, la producción y la distribución de contenidos.
La escala lograda por Squirrel comienza a trasladarse a sus resultados. Al compartir recursos, tecnología y capacidades comerciales entre sus distintas unidades, la compañía busca generar más ingresos sin que sus costes aumenten al mismo ritmo.
En los últimos doce meses, el grupo ha rozado los 290 millones de euros de facturación y ha obtenido un Ebitda de 29,3 millones. Según la empresa, estas cifras prácticamente duplican el tamaño que presentaba en 2024.
Network sale de pérdidas
La división Network también dejó una de las noticias más positivas del semestre. Esta unidad aportó 4,8 millones de euros de Ebitda, frente a las pérdidas de 200.000 euros registradas durante el mismo periodo de 2025.
Squirrel atribuye la mejora al nuevo modelo de comercialización conjunta con Mediaset y al crecimiento de las audiencias. La cadena del grupo rozó en agosto una cuota del 2,65%, su máximo histórico, consolidándose como el tercer operador privado de televisión en España.
El aumento de espectadores mejora la capacidad para atraer anunciantes y eleva el valor de los espacios comerciales. Esta evolución convierte a Network en una fuente de resultados y reduce la dependencia del grupo respecto a otras líneas de actividad.
Una inversión récord en contenidos
La división de Contenido generó 16,3 millones de euros en ingresos y 4,8 millones de Ebitda entre enero y junio. Durante el semestre, Squirrel realizó una inversión de 16,7 millones de euros en derechos audiovisuales y producciones, una cifra muy superior a los 1,6 millones destinados a estas partidas un año antes.
Este esfuerzo permitirá ampliar el catálogo de cine, televisión y formatos digitales del grupo. También incluye proyectos de mayor dimensión, como los Latin Grammy España 2027, con los que la compañía espera reforzar su actividad comercial durante los próximos semestres.
La deuda sube, pero sigue controlada
El aumento de las inversiones operativas y de producción elevó la deuda financiera neta hasta los 48,9 millones de euros al cierre de junio. Squirrel sostiene, no obstante, que el apalancamiento permanece en un nivel prudente, equivalente a 1,67 veces el Ebitda.
La compañía también ha reforzado el calendario de vencimientos mediante un préstamo sindicado a seis años por 22,5 millones de euros y una emisión de bonos sostenibles en el Mercado Alternativo de Renta Fija por 11,1 millones.
Los bonos cuentan con un plazo de cuatro años y medio y un cupón fijo del 5%. Estas operaciones han permitido elevar la liquidez hasta los 17,7 millones de euros y reducir de forma significativa el fondo de maniobra negativo.
Los objetivos siguen intactos
Squirrel prevé cerrar 2026 con unos ingresos de entre 320 y 350 millones de euros y un Ebitda situado entre 40 y 45 millones. La empresa confía en cumplir estos rangos porque el negocio audiovisual concentra tradicionalmente un mayor volumen de contratación e ingresos durante la segunda mitad del ejercicio.
La hoja de ruta va más allá. El plan estratégico 2026-2027 busca aprovechar la plataforma integrada y multiplicar por entre 2,2 y 2,5 veces el Ebitda consolidado para 2027.
El primer semestre deja una base sólida: más ingresos, más beneficio y una división televisiva que ha salido de pérdidas. Ahora, Squirrel deberá demostrar que sus fuertes inversiones en contenidos pueden mantener el crecimiento sin disparar el endeudamiento.

















