La operadora saudí STC completó el proceso de conversión en acciones directas del 5% que anteriormente controlaba de Telefónica mediante derivados financieros, con lo que pasó a tener el control efectivo del 9,97% de la telefónica.
Este movimiento culmina casi un año y medio después de que STC irrumpiera en el accionariado de Telefónica, adquiriendo una participación en septiembre de 2023 por un valor de 2.100 millones de euros.
Para poder adquirir más del 5% de Telefónica, la operadora saudí necesitaba la aprobación del Gobierno español debido a la consideración de Telefónica como una empresa estratégica vinculada con la defensa nacional.
La autorización del Ejecutivo se otorgó el 28 de noviembre del año pasado, activando un plazo de seis meses para que STC convirtiera en acciones directas su participación.
El paso de STC
El cierre de la operación se produjo una semana después de que Marc Murtra, presidente de Telefónica, viajara a Riad para reunirse con los responsables de STC, controlada en su mayoría por el fondo soberano saudí (Public Investment Fund, PIF).
A su vez, este anuncio se da en el mismo día en que el Instituto de Consejeros Administradores (IC-A) solicitó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) investigar si STC, CriteriaCaixa y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) están obligados a lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% de Telefónica.
El IC-A considera que la reciente sustitución de José María Álvarez-Pallete por Marc Murtra en la presidencia de Telefónica podría indicar una acción concertada entre los accionistas clave para tomar el control de la compañía.
En conjunto, SEPI, CriteriaCaixa y STC suman casi el 30% del capital de Telefónica, lo que ha generado inquietudes sobre la posibilidad de que estas acciones constituyan un intento de control de la operadora, lo que requeriría una OPA.
La CNMV será la encargada de analizar esta situación bajo la normativa vigente.