Telefónica busca recuperar su “tesoro” oculto en Venezuela

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Telefónica ha reactivado su estrategia para intentar repatriar los beneficios acumulados y bloqueados en Venezuela durante los últimos 20 años, un volumen económico difícil de cuantificar por el impacto de la hiperinflación y las sucesivas devaluaciones del bolívar. Lo que hasta hace poco se consideraba un activo prácticamente perdido vuelve ahora a la mesa de decisiones del grupo, coincidiendo con el cambio en el control político del país y el creciente peso de Washington en su futuro económico.

Según adelanta elEconomista, la compañía española está decidida a defender los intereses de sus accionistas, lo que implica explorar todos los mecanismos diplomáticos y financieros disponibles para recuperar, al menos parcialmente, ese capital latente. Este dinero pendiente de aflorar se perfila, además, como un elemento central en la negociación con los potenciales compradores de la filial venezolana.

La historia reciente no ha sido favorable para la teleco. Entre 2010 y 2014, Telefónica llegó a registrar pérdidas contables cercanas a los 7.500 millones de euros, derivadas del bloqueo a la salida de divisas y del deterioro del tipo de cambio bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Aun así, fuentes locales estiman que solo en 2024 la filial generó beneficios cercanos a 210 millones de euros, una cifra que refuerza el atractivo del activo.

Venta condicionada por Washington

El nuevo escenario geopolítico obliga a rehacer cualquier acercamiento previo para la desinversión en Venezuela. Todo indica que el comprador del operador móvil líder del país necesitará el beneplácito de la Administración Trump, un requisito que introduce incertidumbre, pero también oportunidades. La expectativa de un relanzamiento económico impulsado por EE. UU. podría animar a grandes operadores norteamericanos a entrar en un mercado con amplio margen de crecimiento.

Pese a este posible viento a favor, en Telefónica no hay marcha atrás. La compañía mantiene como irreversible su salida de Latinoamérica, con la única excepción de Brasil, tal y como recogía su plan estratégico presentado en noviembre de 2025.

Liderazgo en un mercado por desarrollar

Movistar Venezuela cuenta con 8,9 millones de clientes móviles, una cuota superior al 40% y una plantilla de 1.700 empleados, lo que la sitúa como líder del mercado, por delante de Digitel (35%), del grupo Cisneros. A diferencia de otros países, Telefónica no opera en telefonía fija, un segmento dominado por Cantv, con cerca del 80% del mercado.

El potencial de crecimiento es evidente. El gasto medio mensual (ARPU) en telefonía móvil ronda los 5 dólares, muy por debajo del promedio regional. El consumo de datos —entre 3 y 5 GB al mes— es hasta cinco veces inferior al de América Latina, lastrado por el predominio del prepago frente al contrato, de mayor valor añadido.

Obstáculos para repatriar capital

Pese al optimismo incipiente, las experiencias de otras multinacionales invitan a la cautela. Una reciente orden ejecutiva de Donald Trump ha blindado los fondos del Gobierno venezolano depositados en el Tesoro estadounidense frente a embargos y reclamaciones, enfriando las expectativas de empresas de sectores como el energético. En encuentros recientes con grandes petroleras internacionales, la Casa Blanca ha defendido “pasar página” y apostar por beneficios futuros, más que resolver cuentas pendientes del pasado.

En este contexto, Telefónica afronta una compleja ecuación: vender su filial, maximizar su valor y, si es posible, rescatar un tesoro financiero acumulado durante dos décadas en uno de los mercados más volátiles del mundo.

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