Telefónica ha recibido ofertas cercanas a los 250 millones de euros por la venta de su histórica sede de la Gran Vía de Madrid, ubicada en el número 28, un inmueble emblemático inaugurado en 1929 y considerado un activo “trofeo” por su relevancia patrimonial y urbana. La compañía, que encargó la operación a Rothschild, ya ha registrado cinco muestras de interés y el proceso de pujas vinculantes se espera que arranque en marzo, según publica Cinco Días.
La intención de los interesados es transformar el edificio, actualmente destinado a oficinas, en un uso mixto de hotel, residencial y comercial, aunque el principal reto del mercado es la necesidad de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Madrid, ya que el cambio de uso requeriría un proceso que puede alargarse años y depende de la voluntad política municipal.
La venta se enmarca en la estrategia impulsada por el presidente de Telefónica, Marc Murtra, desde su llegada en enero de 2025, para vender activos no estratégicos, generar ingresos y reducir deuda, incluso cuando se trata de bienes con alto valor sentimental como la sede de Gran Vía.
Cinco interesados con perfiles variados
Los cinco potenciales compradores son actores con experiencia en el mercado inmobiliario español:
Bain Capital, junto a la gestora española Drago Capital.
El empresario Rafael Serrano, a través de Prime Investors Capital.
Los hermanos Rafael y Borja Ardid (bisnietos de Francisco Franco).
La gestora Terralpa, con capital mexicano.
La aseguradora Generali.
Todos ellos han mostrado interés en el edificio con el objetivo de llevar a cabo una reconversión a hotel y viviendas, un movimiento que encaja con la tendencia de transformación del centro de Madrid hacia la hospitalidad de lujo.
El gran obstáculo: el cambio de uso
El principal escollo del proceso es que el inmueble necesitaría una modificación del PGOU para permitir el cambio de uso. Según fuentes del sector, este trámite puede durar varios años y depende de la voluntad política del ayuntamiento. Uno de los interesados apunta que, en cualquier caso, sería necesario un diálogo bilateral entre comprador y consistorio.
Un edificio con historia y futuro incierto
La sede de Telefónica, construida entre 1926 y 1929, fue durante décadas el edificio más alto de España y el primer rascacielos de estilo moderno, inspirado en los rascacielos de Nueva York. En la actualidad, alberga espacios expositivos y la Fundación Telefónica, aunque la compañía se trasladó en 2006 a su campus de Distrito Telefónica, en Las Tablas.
La posible venta de Gran Vía 28 llega en un momento de fuerte expansión de la hotelera de lujo en Madrid, con nuevas aperturas previstas de marcas como Four Seasons, Nobu, Radisson, Hilton o Mercer, entre otras.
Telefónica acelera su ajuste estratégico
La operación forma parte del cambio de rumbo impulsado por Murtra para ahorrar costes y reducir deuda antes de retomar la expansión. En este marco, la compañía negocia un ERE para 4.500 empleados, ha reducido el dividendo y se ha deshecho de negocios en buena parte de Latinoamérica para centrarse en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
La decisión final sobre el edificio de Gran Vía 28 marcará el futuro de un icono madrileño que, tras casi un siglo como símbolo de la telecomunicación en España, podría convertirse en un nuevo referente del turismo de lujo y la vivienda premium en la capital.
