Telefónica y Cellnex ampliarán hasta 3.800 emplazamientos de telefonía móvil con sistemas de baterías de respaldo antes de junio de 2027, reforzando la resiliencia de la red frente a apagones eléctricos.
La actuación permitirá garantizar dos horas de autonomía continua en el 100% de las torres incluidas en el acuerdo.
La iniciativa amplía una primera fase de 2.000 instalaciones, ya completada a comienzos de este año, y adelanta parte de las exigencias previstas en el futuro Real Decreto de Seguridad y Resiliencia de las Redes y Servicios de Comunicaciones Electrónicas, cuya aprobación está prevista antes de que finalice el ejercicio.
¿Cómo es la infraestructura de Telefónica?
El proyecto se desarrolla mediante el modelo “Energy as a Service” (EaaS), impulsado por Cellnex desde febrero de 2026.
Bajo este sistema, la compañía se encarga de la propiedad, instalación y mantenimiento de los equipos de almacenamiento energético en las torres que alquila a Telefónica.
Actualmente, Telefónica dispone de unos 20.000 emplazamientos de telefonía móvil en España. De ellos, alrededor de 4.500 corresponden a torres gestionadas por Cellnex, mientras que el resto se distribuye entre activos propios y otros operadores de infraestructuras.
El futuro marco regulatorio obligará a Telefónica, MasOrange, Vodafone y Digi a garantizar cuatro horas de autonomía eléctrica en las estaciones base que presten servicio al 75% de la población durante un corte general del suministro.
El Gobierno redujo este umbral desde el 85% inicialmente previsto tras las alegaciones del sector.
Según la memoria económica oficial, la adaptación de las redes costará entre 51 y 73 millones de euros, aunque los operadores elevan esa cifra hasta unos 300 millones y consideran que, en determinados escenarios técnicos, el desembolso podría situarse entre 175 y 800 millones de euros. El despliegue se realizará de forma gradual durante un periodo de tres años.






