Tesla ha confirmado un nuevo cambio de rumbo en su estrategia: menos coches y más inteligencia artificial. La compañía dirigida por Elon Musk anunció este miércoles que eliminará los modelos Model S y Model X, sus vehículos premium históricos, al tiempo que reforzará su apuesta por la robótica y la IA, tras registrar su primera caída anual de ingresos, según FT.
La empresa también comunicó que invertirá 2.000 millones de dólares en xAI, la firma de inteligencia artificial del propio Musk, en una operación que ha generado debate interno por el respaldo desigual de los accionistas.
Primer retroceso anual en ingresos y caída del beneficio
Tesla informó de que sus ingresos del cuarto trimestre descendieron un 3%, hasta los 24.900 millones de dólares, en línea con lo previsto por los analistas. El dato confirma un hito negativo para la compañía: en el conjunto de 2025, la facturación se situó en 94.800 millones, un 3% menos que el año anterior.
En paralelo, el beneficio neto ajustado cayó un 16% hasta 1.800 millones, aunque superó las expectativas de Wall Street. Sin embargo, el beneficio neto total —incluyendo partidas como compensaciones en acciones y pérdidas por activos digitales— se desplomó un 61%, hasta 840 millones.
Pese al deterioro financiero, las acciones de Tesla subieron en el aftermarket, aunque moderaron su avance durante la intervención de Musk y su equipo ante analistas.
Adiós al Model S y Model X: la fábrica se orientará al robot Optimus
Musk aseguró que Tesla terminará la producción del Model S y Model X el próximo trimestre, y que parte de la capacidad industrial se reorientará hacia su ambicioso proyecto de robot humanoide: Optimus.
El objetivo, según el empresario, es alcanzar una producción de un millón de unidades al año, consolidando el salto de Tesla desde el vehículo eléctrico hacia la robótica industrial y doméstica.
“Es un poco triste, pero forma parte de nuestro cambio hacia un futuro autónomo”, reconoció Musk.
Tesla invierte 2.000 millones en xAI y refuerza su narrativa de “empresa de IA física”
Uno de los anuncios más llamativos fue el acuerdo de Tesla para invertir 2.000 millones en xAI, como parte de la ronda de financiación cerrada en enero. La operación llega tras una resolución no vinculante de accionistas en noviembre que pedía a la empresa profundizar su vínculo con la compañía de IA de Musk.
Aunque la propuesta obtuvo más votos a favor que en contra, el volumen de abstenciones y votos negativos reflejó una base accionarial dividida.
Tesla busca posicionarse ya no solo como fabricante de automóviles, sino como una “physical AI company” (empresa de IA física), centrada en productos autónomos capaces de operar en el mundo real.
Más inversión: 20.000 millones para fábricas e infraestructura de IA
El director financiero, Vaibhav Taneja, adelantó que Tesla gastará más de 20.000 millones de dólares en 2026 para ampliar capacidad industrial y reforzar su infraestructura de IA, en un momento en el que la empresa intenta sostener su crecimiento con nuevas líneas de negocio.
Ventas a la baja y presión política en EEUU y Europa
La compañía atraviesa un contexto adverso: Tesla ha acusado el golpe de la cancelación de incentivos al vehículo eléctrico en Estados Unidos y de un deterioro de su imagen en mercados como Europa, donde parte del público ha criticado las posturas políticas de Musk.
En el último trimestre de 2025, Tesla entregó 418.227 vehículos, un 16% menos que un año antes y por debajo de lo esperado por el mercado.
En Europa, el retroceso fue aún más intenso: las matriculaciones bajaron un 21%, presionadas por una competencia creciente de fabricantes occidentales y marcas chinas.
BYD supera a Tesla y se complica el negocio de créditos regulatorios
Tesla también reconoció un deterioro en otra fuente clave de ingresos: los créditos regulatorios. La venta de estos derechos a otros fabricantes cayó un 22%, hasta 542 millones, después de que Estados Unidos eliminara sanciones por incumplimiento de estándares de emisiones, debilitando el sistema de comercio de créditos.
Además, Tesla perdió el liderazgo mundial de ventas de eléctricos frente a BYD, lo que marca un cambio simbólico en el sector.
Cybercabs, suscripciones y promesas sobre conducción autónoma
En su ofensiva por la movilidad autónoma, Tesla anunció que desplegará sus Cybercabs en siete nuevas ciudades de Estados Unidos antes del verano, tras sus lanzamientos en San Francisco y Austin.
Musk también aseguró que Tesla obtendrá aprobación regulatoria para su software Full Self-Driving (FSD) en Europa y China el próximo mes. La empresa reveló por primera vez cifras de suscripción: las suscripciones a FSD crecieron un 38%, hasta 1,1 millones.
Aun así, el sistema sigue requiriendo que el conductor permanezca atento, y las promesas de Musk han sido objeto de escrutinio por parte de reguladores de seguridad vial.
Márgenes a la baja y control reforzado de Musk
Tesla cerró el trimestre con un margen operativo del 5,7%, por debajo del 6,2% previo. Aun con la caída de rentabilidad, Musk consolida su posición en la compañía tras ganar batallas legales y accionarias relacionadas con sus planes de compensación.
En noviembre, los accionistas aprobaron un nuevo acuerdo de acciones que podría llegar a valer hasta un billón de dólares si se cumplen objetivos, y un tribunal de Delaware reactivó recientemente un paquete de pago de 56.000 millones.

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