Thales redujo un 27% su beneficio neto en el primer semestre, hasta 485 millones de euros, tras asumir el impacto extraordinario derivado de la cancelación del programa de fragatas F126 por parte del Ministerio de Defensa de Alemania.
El grupo aeroespacial y de defensa explicó que esta decisión tuvo un efecto negativo de 331 millones de euros sobre el resultado neto, debido al gasto excepcional asociado al fin de este contrato.
Pese al descenso del beneficio, la facturación aumentó un 6,7%, hasta 10.949 millones de euros, impulsada por el sólido comportamiento del negocio de defensa, cuyos ingresos crecieron un 28%, hasta 7.351 millones de euros. La división de aeronáutica también avanzó un 23%, con 3.260 millones de euros.
En contraste, el área de digital y ciberseguridad redujo un 4% su cifra de negocio, hasta situarse en 1.806 millones de euros.
¿Cuáles son los mercados que impulsan Thales?
Por mercados, la compañía destacó un «fuerte aumento» de las ventas en las economías avanzadas, con un crecimiento orgánico del 33%, apoyado especialmente en Francia, mientras que los mercados emergentes registraron un descenso orgánico del 2%.
Durante el semestre, los pedidos alcanzaron 12.471 millones de euros, un 21% más, incluyendo 18 grandes contratos por valor de 4.850 millones.
Entre ellos sobresalen los acuerdos con el operador catarí Es’hailSat para desarrollar un satélite geoestacionario y con la Agencia Espacial Europea para construir dos satélites Sentinel-1 Next Generation del programa Copernicus.
Además, la cartera de pedidos pendientes ascendió a 52.000 millones de euros, un 5% más, mientras que la deuda neta se redujo hasta 519 millones de euros.
De cara a 2026, Thales mantiene sus previsiones de crecimiento de ingresos de entre el 6% y el 7% y un margen Ebit ajustado de entre el 12,6% y el 12,8%.