La tecnológica española Indra afronta este martes una de las decisiones más sensibles de los últimos años: la designación de un nuevo consejero delegado en un momento marcado por la reconfiguración de su estrategia industrial y por la posible integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). La votación del Consejo de Administración llega apenas semanas después de la salida de José Vicente de los Mozos, un relevo que evidenció las tensiones internas en la cúpula de la compañía.
Entre los nombres que más fuerza han ganado para ocupar el cargo destacan Josep María Recasens, Manuel Cermerón y Jesús Nuño de la Rosa, tres perfiles con trayectorias y apoyos muy distintos dentro del ecosistema empresarial y político que rodea a Indra.
Recasens gana peso como perfil industrial
El candidato que actualmente parte con mayor proyección es Josep María Recasens, directivo procedente del sector de la automoción y actual máximo responsable de Renault Iberia. Su experiencia industrial y su conocimiento del tejido productivo español encajan con la hoja de ruta que busca convertir a Indra en un auténtico “campeón nacional de defensa”.
Recasens comparte además vínculos profesionales con el anterior CEO de Indra, tras coincidir ambos en etapas clave dentro del Grupo Renault. A ello se suma su presidencia en la patronal ANFAC, una posición que le ha permitido mantener interlocución directa con el Ministerio de Industria y con distintos actores del Gobierno vinculados a los futuros programas de defensa y reindustrialización.
Fuentes próximas al proceso consideran que su perfil podría facilitar la expansión de Indra en Cataluña, territorio estratégico para el presidente de la compañía, Ángel Simón, y reforzar el acercamiento de la empresa al ecosistema industrial y tecnológico de la región.
Cermerón, la opción continuista cercana a Ángel Simón
Otro de los aspirantes que más respaldo interno concentra es Manuel Cermerón, actual directivo de Veolia y antiguo ejecutivo de Agbar. Cermerón mantiene una estrecha relación profesional con Ángel Simón, con quien trabajó durante años en el sector del agua e infraestructuras.
Su candidatura es vista dentro de Indra como una apuesta por la continuidad, especialmente tras meses de inestabilidad en el gobierno corporativo. Ingeniero industrial de formación, Cermerón cuenta con experiencia en transformación empresarial y gestión operativa, dos elementos considerados prioritarios para la nueva etapa de la compañía.
Jesús Nuño de la Rosa emerge como alternativa de consenso
En las últimas reuniones también ha aparecido el nombre de Jesús Nuño de la Rosa, ex presidente de El Corte Inglés y antiguo CEO de Air Europa.
Su perfil aporta experiencia en grandes corporaciones y capacidad de gestión en escenarios complejos. Además, distintos sectores del mercado destacan su buena relación con la SEPI, organismo público que controla cerca del 28% del capital de Indra y que mantiene un papel determinante en las grandes decisiones estratégicas del grupo.
La fusión con EM&E condiciona el relevo
La elección del nuevo consejero delegado no puede separarse de la operación más relevante que afronta Indra: la posible absorción de EM&E. Aunque las negociaciones quedaron congeladas tras el conflicto entre el Gobierno y la familia Escribano, la reciente salida de los empresarios madrileños del accionariado de Indra ha reactivado los contactos.
Moncloa considera clave consolidar un gran grupo industrial español capaz de competir en el mercado europeo de defensa, especialmente en un contexto de incremento del gasto militar y de reorganización de la industria estratégica continental.
Sin embargo, persisten diferencias importantes sobre la fórmula financiera de la operación. Los propietarios de EM&E defienden un canje accionarial basado en una valoración cercana a los 2.300 millones de euros, mientras que el Ejecutivo busca limitar el peso futuro de los Escribano dentro del capital de Indra.
La decisión sobre el nuevo CEO será interpretada en el mercado como una señal clara del rumbo que tomará la compañía en esta nueva fase: desde una apuesta puramente industrial hasta una mayor alineación con los intereses estratégicos del Estado.