El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a poner el foco en España por su nivel de inversión en defensa, señalando que el país es el único miembro de la OTAN que no se ha comprometido a aumentar su presupuesto militar.
«Conseguí compromisos de prácticamente todos los aliados de la OTAN para aumentar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB. Todos menos España», afirmó Trump durante la presentación de la Junta de Paz para la Franja de Gaza, un proyecto diseñado por él mismo.
Desde el Foro Económico Mundial en Davos, Trump profundizó en sus críticas y acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de «aprovecharse» del resto de miembros de la alianza, debido a políticas en defensa que, a su juicio, distán mucho de las adoptadas por otros países.
Ante esta situación, el republicano confirmó su intención de reunirse con el Ejecutivo español para tratar la cuestión: «Vamos a tener que hablar con España».
La defensa de España
Las declaraciones se producen tras un año de advertencias similares. El Gobierno español mantiene, sin embargo, su postura respecto al gasto militar.
Pedro Sánchez, en un vídeo publicado el pasado 31 de diciembre, reafirmó su negativa a incrementar el presupuesto hasta el 5% del PIB, tal como se había planteado en la cumbre de la OTAN de junio: «Nos plantamos ante la exigencia de la OTAN. España no recortará en sanidad o en Acción climática, los servicios públicos son los primeros», señaló.
Las palabras de Trump coinciden con las del secretario de Estado de su Administración, Marcos Rubio, quien en diciembre señaló que España era la única excepción en la alianza que no había incrementado su gasto militar, advirtiendo de que hacerlo sería «en su propio interés».
Rubio también alertó sobre las relaciones comerciales de Europa con China, advirtiendo que abrir la puerta a productos y tecnología chinos baratos podría dañar la base industrial europea. Estas declaraciones reflejan la preocupación de la Casa Blanca por el creciente vínculo del Gobierno de Pedro Sánchez con el régimen chino.
Con estos pronunciamientos, tanto Trump como sus representantes mantienen la presión sobre España, situando el debate sobre el gasto en defensa en el centro de la agenda internacional y cuestionando la alineación de Madrid frente a los compromisos de la OTAN.

Donald Trump