Unilever registró unos ingresos de 12.562 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone una caída del 3,3% respecto al mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, más allá del efecto divisa, la compañía mantiene una tendencia positiva. En términos subyacentes, las ventas crecieron un 3,8%, impulsadas principalmente por el aumento del volumen, que avanzó un 2,9%, junto a un incremento del 0,9% en precios.
El comportamiento por divisiones refleja un desempeño desigual. El área de cuidados personales logró crecer ligeramente un 0,6%, hasta 3.278 millones de euros, mientras que belleza retrocedió un 5,4%. También registraron descensos el negocio de hogar (-2,6%) y el de alimentación (-5,6%).
Por regiones, la evolución tampoco fue homogénea. Asia Pacífico y África, el mayor mercado del grupo, redujo sus ventas un 4,9%, mientras que América retrocedió un 1,8% y Europa un 2,2%.
Pese a ello, la compañía subraya el dinamismo de los mercados emergentes, con especial mención a India y Latinoamérica.
En paralelo, el grupo continúa avanzando en su programa de eficiencia lanzado en 2024, que ya ha generado ahorros de 750 millones de euros en el primer trimestre, muy cerca del objetivo anual de 800 millones.
Las perspectivas de Unilever
El consejero delegado, Fernando Fernández, destacó que “Hemos comenzado el año con buen pie, impulsados por el volumen de ventas gracias a nuestras marcas líderes y un desempeño positivo en todos los grupos empresariales”.
Asimismo, subrayó que “A pesar de la creciente incertidumbre macroeconómica, el progreso que estamos logrando para potenciar nuestras marcas a través de la iniciativa ‘Desire at Scale’ y mejorar la ejecución operativa nos permite mantener la confianza en cumplir con nuestras previsiones para el próximo año”.
Unilever mantiene sin cambios sus previsiones para 2026, con un crecimiento subyacente de ventas en el rango inferior del 4% al 6% y una mejora moderada del margen operativo frente al 20% registrado en 2025.

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