Unilever ha cerrado el primer semestre con luces y sombras. El gigante de bienes de consumo obtuvo un beneficio neto de 3.316 millones de euros, un 5,6% menos que hace un año. Sin embargo, la compañía ha sorprendido al mercado al mejorar sus previsiones para 2026, respaldada por un crecimiento sólido de las ventas y una recuperación del volumen de negocio.
Entre enero y junio, la facturación aumentó un 0,5%, hasta los 25.623 millones de euros, aunque el verdadero impulso llegó en el segundo trimestre, cuando las ventas crecieron un 3,8%. Para el consejero delegado, Fernando Fernández, este ha sido el mejor trimestre en volumen para Unilever en más de diez años, una señal de que la estrategia de transformación empieza a dar resultados.
¿Cuánto elevó sus ingresos?
Por divisiones, el mejor comportamiento correspondió al negocio de cuidados personales, que elevó sus ingresos un 4,2%, hasta los 6.817 millones de euros. También crecieron las áreas de hogar (+1,5%) y belleza (+0,3%). En cambio, alimentación fue la única gran división que retrocedió, con una caída del 4% en las ventas.
A nivel geográfico, América volvió a ser el principal motor de crecimiento de la multinacional, con un aumento del 3,5% en la facturación. En cambio, las ventas descendieron en Europa (-2,4%) y también en Asia Pacífico y África (-0,9%), aunque mercados como India, Indonesia y Latinoamérica registraron una evolución especialmente positiva.
Unilever continúa reorganizandose
La compañía continúa inmersa en una profunda reorganización. Uno de los movimientos más relevantes será la integración de su negocio de alimentación con McCormick, una operación valorada en 39.000 millones de euros que transformará a Unilever en un grupo mucho más centrado en el cuidado personal y del hogar.
Pese a la incertidumbre económica, la multinacional se muestra optimista. Unilever prevé ahora que sus ventas crezcan entre un 4% y un 6% durante 2026 y espera mejorar ligeramente su margen operativo respecto al año pasado.
Con esta revisión al alza, la compañía envía un mensaje de confianza al mercado: aunque el beneficio haya retrocedido en el semestre, el crecimiento del negocio y su proceso de transformación permiten mirar al resto del año con mejores perspectivas.