Universidad Europea de Madrid cerró 2025 con una cifra de negocio de 311,32 millones de euros, el mayor volumen de ingresos registrado por la institución. La facturación creció un 16,44% respecto a los 267,37 millones alcanzados durante el ejercicio anterior.
El avance estuvo impulsado por la incorporación de nuevos estudiantes tanto en la oferta presencial como en los programas en línea. La combinación de ambos formatos ha permitido a la universidad ampliar su actividad sin depender exclusivamente de la capacidad física de sus campus.
Las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil muestran que el crecimiento de los ingresos también se trasladó a los resultados. La entidad obtuvo un beneficio neto de 21,81 millones de euros, un 13,37% más que en 2024.
La totalidad de estas ganancias se destinará a reservas voluntarias, según la propuesta formulada por el administrador único. Por tanto, el resultado permanecerá dentro de la institución y reforzará sus recursos propios, en lugar de distribuirse mediante dividendos.
El Ebitda alcanza los 45,77 millones
La evolución también fue positiva en el plano operativo. El resultado de explotación —Ebit— ascendió a 26,65 millones de euros, frente a los 23,69 millones contabilizados un año antes. Esto representa un crecimiento interanual del 12,47%. Por su parte, el resultado bruto de explotación —Ebitda— se situó alrededor de los 45,77 millones de euros, un 17,41% más que los 38,98 millones registrados en 2024.
El Ebitda permite observar el comportamiento del negocio antes de incorporar amortizaciones, intereses e impuestos. En el caso de la Universidad Europea de Madrid, su crecimiento fue ligeramente superior al de la facturación, lo que muestra una mejora de su resultado operativo bruto durante el ejercicio.
Las amortizaciones del inmovilizado alcanzaron los 19,12 millones de euros, por encima de los 15,29 millones del año anterior. Este aumento está relacionado con el volumen de activos e inversiones que la institución incorpora a su actividad y cuyo coste se reparte contablemente durante varios ejercicios. A partir de estas cifras, el margen Ebitda se situó cerca del 14,7% de los ingresos, mientras que el beneficio neto representó aproximadamente un 7% de la facturación total.
Más de 3.300 profesionales
El crecimiento de la actividad vino acompañado de una ampliación considerable de la plantilla. Universidad Europea de Madrid terminó diciembre con 3.379 profesionales, frente a los 2.945 empleados contabilizados al cierre de 2024.
La institución incorporó así a 434 trabajadores durante el año, lo que equivale a un aumento cercano al 14,7%. El ritmo de contratación estuvo alineado con el crecimiento de alumnos y con la ampliación de la oferta académica presencial y digital.
El refuerzo del equipo incluye tanto personal docente como profesionales vinculados a la gestión académica, los servicios universitarios y las áreas de soporte tecnológico. El desarrollo de la enseñanza en línea requiere, además, perfiles especializados en contenidos digitales, plataformas educativas y atención remota al estudiante.
La evolución del empleo confirma que la expansión del negocio no se limitó al aumento de matrículas. También exigió ampliar la estructura necesaria para impartir los programas y mantener el funcionamiento de la institución.
Casi 26 millones destinados a inversión
Universidad Europea de Madrid invirtió 25,80 millones de euros en activos materiales e intangibles durante 2025. Una parte mayoritaria de ese desembolso se destinó a tecnología y contenidos académicos digitales.
En concreto, la institución empleó 14,04 millones de euros en desarrollos informáticos y materiales docentes digitales. Esta inversión representa más de la mitad del total y refleja el peso adquirido por la formación en línea dentro de su modelo educativo.
Los otros 11,76 millones de euros se dirigieron a mejoras en los campus y las instalaciones. Estas actuaciones abarcan los espacios físicos empleados para la docencia, la investigación y los distintos servicios ofrecidos a los alumnos.
El reparto de la inversión muestra una estrategia doble. Por un lado, la universidad continúa reforzando su infraestructura presencial. Por otro, aumenta los recursos destinados a plataformas y contenidos que permiten impartir programas digitales.
















