El capital global vuelve a apostar fuerte por la economía circular. Blackstone Infrastructure y EQT Infrastructure VI han acordado la adquisición de Urbaser a fondos gestionados por Platinum Equity en una operación valorada en 5.800 millones de euros, según fuentes próximas a la transacción. El movimiento no es menor: sitúa a la compañía española de gestión de residuos en el radar prioritario de dos de los mayores fondos de infraestructuras del mundo.
Tras el cierre —pendiente de autorizaciones regulatorias— Blackstone y EQT controlarán cada uno el 50% del capital y gestionarán conjuntamente la compañía. Es una señal clara de que no se trata de una inversión táctica, sino estratégica. Cuando dos gigantes del private equity comparten accionariado al 50%, el mensaje es de apuesta a largo plazo.
Urbaser se consolida como proveedor global
Fundada hace más de tres décadas, Urbaser se ha consolidado como proveedor global en soluciones integrales de gestión de residuos y servicios medioambientales, con contratos a largo plazo tanto con municipios como con clientes industriales. Un modelo de negocio estable, recurrente y alineado con las exigencias regulatorias y sociales en materia de sostenibilidad.
Su consejero delegado, Fernando Abril-Martorell, ha subrayado que la operación refleja el potencial de creación de valor de la compañía y abre una nueva etapa enfocada en inversión y crecimiento. El foco estará en reforzar el negocio municipal —columna vertebral del grupo— y acelerar la expansión en residuos industriales, un segmento en rápida evolución.
Además, Urbaser cuenta con una sólida trayectoria en el desarrollo de plantas de valorización energética (‘energy-from-waste’) y otras infraestructuras avanzadas de tratamiento. En un contexto donde Europa impulsa la reducción de vertederos y la regeneración de recursos, este tipo de activos se convierten en estratégicos.
La operación, asesorada por grandes bancos de inversión como JP Morgan, UBS, Morgan Stanley y BBVA, confirma una tendencia: la gestión de residuos ya no es un negocio defensivo, es una plataforma de crecimiento sostenible.
Con Blackstone y EQT como socios, Urbaser entra en una nueva fase. Más músculo financiero, más ambición internacional y un mercado —el de la economía verde— que no deja de expandirse.

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