Walmart ha cerrado su segundo trimestre fiscal con una fotografía cuanto menos curiosa: gana menos, vende bastante más y, pese al retroceso del beneficio, se muestra más optimista para el resto del año. El gigante estadounidense de la distribución obtuvo un beneficio neto de 6.366 millones de dólares —unos 5.444 millones de euros— entre mayo y julio, lo que supone un 9,4% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La caída del beneficio contrasta con el comportamiento de las ventas. Los ingresos totales aumentaron un 5,9%, hasta los 187.937 millones de dólares —alrededor de 160.817 millones de euros—, mientras que las ventas netas alcanzaron los 186.100 millones de dólares.
Casi 188.000 millones de ingresos en tres meses
La escala de Walmart sigue siendo difícil de comparar con prácticamente cualquier otra compañía del sector. El grupo atiende cada semana a alrededor de 280 millones de clientes y socios, opera más de 10.900 establecimientos en 19 países y cuenta con aproximadamente 2,1 millones de empleados en todo el mundo.
Durante el segundo trimestre, el crecimiento llegó además acompañado de una fuerte aceleración del negocio digital. El comercio electrónico global aumentó un 23%, impulsado por la demanda de entregas cada vez más rápidas. En Estados Unidos, las ventas online avanzaron un 24%, mientras que en Sam’s Club crecieron un 26%.
La compañía está consiguiendo que una parte cada vez mayor de su gigantesca red física funcione también como infraestructura para el comercio electrónico. Las entregas realizadas directamente desde las tiendas aumentaron un 40%, mientras que las ventas de su marketplace estadounidense crecieron más de un 50%.
Estados Unidos crece un 3,5% y el negocio internacional, casi un 13%
Por mercados, Estados Unidos continúa siendo con mucha diferencia el corazón del grupo. El negocio estadounidense alcanzó unas ventas netas de 125.189 millones de dólares —unos 107.132 millones de euros—, un 3,5% más que hace un año.
Mucho más rápido creció la división internacional. Walmart facturó fuera de Estados Unidos 35.198 millones de dólares, alrededor de 30.120 millones de euros, lo que supone un incremento del 12,8%.
Por su parte, Sam’s Club aumentó sus ventas un 8,8%, hasta alcanzar los 25.713 millones de dólares, confirmando el buen momento de su modelo basado en membresías.
Otro negocio que está ganando protagonismo es la publicidad. Los ingresos publicitarios globales de Walmart se dispararon un 38%, mientras que Walmart Connect, su plataforma publicitaria estadounidense, avanzó un 43% excluyendo el impacto de Vizio.
El dato muestra cómo el grupo está construyendo fuentes de ingresos que van mucho más allá de llenar carros de la compra. Marketplace, publicidad, membresías y servicios digitales empiezan a tener un peso cada vez mayor dentro de su estrategia.
Walmart eleva sus previsiones
La compañía espera ahora que sus ingresos crezcan entre un 4% y un 5%, frente al rango anterior de entre el 3,5% y el 4,5%. Además, anticipa un incremento del beneficio operativo de entre el 7% y el 8,5% y sitúa su previsión de beneficio por acción entre 2,80 y 2,87 dólares.
El director financiero del grupo, John David Rainey, asegura que el modelo de negocio se está haciendo «más fuerte y duradero», lo que permite a la compañía elevar sus objetivos para el año.

















