399.000 personas mayores de 50 años llevan al menos un año buscando empleo en España, el 52% de los 762.500 desempleados sénior, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2026.
El colectivo sénior representa así el 30% del total de personas desempleadas, que asciende a 2,49 millones. La duración del desempleo aumenta además con la edad: el 38% de los mayores de 50 años lleva más de dos años buscando trabajo.
Esta situación contrasta con la de los grupos más jóvenes. El porcentaje de desempleados que supera los dos años de búsqueda se sitúa en el 10% entre quienes tienen de 20 a 29 años, frente al 18% de los trabajadores de 30 a 39 años y el 20% de los que tienen entre 40 y 49 años.
¿Qué pasa cuando tu teléfono no suena por un nuevo empleo?
Más allá de las cifras, el desempleo prolongado puede afectar a la confianza y motivación de los profesionales. SAVIA, proyecto de Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, identifica este impacto como el “Síndrome del Teléfono Apagado (STA)”, asociado a la ausencia prolongada de llamadas, entrevistas y oportunidades.
Óscar Fajardo, colaborador de Generación SAVIA, señala que “hemos creado una sociedad ‘trabajo-céntrica’ en la que se produce una absoluta identificación entre el ser y el trabajar”. A su juicio, perder el empleo supone también “la desaparición de uno de los ejes más importantes en los que la persona apoya su identidad”.