La huelga en las plantas de Airbus España podría estar cerca de llegar a su fin. Tras varios días de movilizaciones y negociaciones intensas, la dirección de la compañía y CC OO han alcanzado un preacuerdo que deberá ser ratificado ahora por los cerca de 14.000 trabajadores de la empresa. Sobre la mesa, una mejora salarial de hasta el 12% hasta 2027, el mantenimiento del teletrabajo y una mayor flexibilidad para organizar las vacaciones.
El acuerdo llega después de un conflicto que ha afectado a las seis plantas de Airbus en España: Getafe, Sevilla (Tablada y San Pablo), Illescas, El Puerto de Santa María y Albacete. Las protestas comenzaron a principios de mes y fueron extendiéndose progresivamente al resto de centros, impulsadas por los sindicatos CC OO, UGT, CGT, SIPA, ATP y ÚTIL.
Principal acuerdo por el salario
Uno de los principales avances del preacuerdo pasa por el salario. La propuesta contempla una subida general del 5% en enero de 2026 y otro 5% en abril de 2027, además de incrementos adicionales del 0,5% destinados a promociones y a medidas relacionadas con lesiones por esfuerzo repetitivo. A ello se suma una cláusula de revisión ligada al IPC, con la que los trabajadores buscan recuperar parte del poder adquisitivo perdido desde la pandemia.
Otro de los puntos que había generado mayor tensión era el teletrabajo. Según el principio de acuerdo, Airbus mantendrá el modelo actual, que permite trabajar a distancia hasta un 40% de la jornada semanal, descartando la reducción al 20% que la compañía había planteado el pasado mes de junio para sus centros de España, Francia, Alemania y Reino Unido.
Desbloquear el calendario de vacaciones
Las negociaciones también han servido para desbloquear el calendario de vacaciones. Finalmente, se mantendrá un sistema con dos semanas flexibles para que cada empleado pueda acordar sus fechas con el responsable de su equipo, en lugar de concentrarlas mayoritariamente en agosto.
Aunque el conflicto aún no está cerrado, el preacuerdo supone un paso importante para recuperar la normalidad en una de las mayores compañías industriales del país. Ahora será la plantilla quien tenga la última palabra y decida en votación si pone fin a semanas de tensión y movilizaciones.