La tensión laboral irrumpe en Airbus España en un momento clave para el sector aeronáutico.
La falta de acuerdo entre la dirección y los sindicatos sobre una subida salarial del 9% para 2026 y 2027 ha desencadenado movilizaciones en todo el país, con concentraciones que ya se han hecho visibles en varios centros de trabajo.
El conflicto no se queda ahí. Los representantes de los trabajadores han elevado la presión con la convocatoria de paros parciales durante esta semana, una medida que podría intensificarse si no se desbloquean las negociaciones.
Cerca de 12.000 empleados están llamados a secundar las protestas.
La disputa tiene su origen en la negociación pendiente tras el VII Convenio Colectivo. Aunque en 2024 y 2025 se pactaron subidas del 4% y 3,3%, respectivamente, la revisión para los dos años siguientes quedó abierta.
Ese vacío es ahora el epicentro de un pulso laboral que enfrenta a empresa y sindicatos
Los alegados de Airbus
Desde la parte sindical se insiste en que el incremento propuesto responde a la realidad económica. El encarecimiento del coste de la vida y la elevada carga de trabajo en las plantas son los principales argumentos para exigir una mejora retributiva significativa.
Las movilizaciones se extienden a instalaciones clave como Getafe, Illescas, Sevilla o Cádiz.
Airbus, por su parte, rechaza el bloqueo denunciado por los sindicatos. La compañía sostiene que el proceso de negociación sigue en marcha y pide desactivar las protestas para facilitar el diálogo.
La dirección defiende que mantiene una de las políticas laborales más competitivas del mercado, tanto en condiciones salariales como en gestión del talento.
Además del salario fijo, la empresa subraya otros elementos de compensación. La plantilla participa en los resultados mediante bonus y reparto de beneficios, en un contexto en el que el grupo cerró 2025 con cifras récord, superando los 5.200 millones de euros de beneficio.

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