Cisco se suma al movimiento que ya están haciendo muchas big tech: ajustar plantilla para apostar fuerte por la IA. La compañía ha anunciado que recortará cerca de 4.000 puestos de trabajo, lo que supone algo menos del 5% de su plantilla global.
El motivo no es una caída del negocio, sino todo lo contrario: reorganizar costes para invertir en nuevas oportunidades de crecimiento, especialmente en inteligencia artificial. Es decir, menos recursos en áreas tradicionales y más foco en lo que viene.
Microsoft, Meta y Google ya lo han hecho
Este tipo de decisiones se están convirtiendo en tendencia en el sector. Empresas como Microsoft, Google o Meta ya han pasado por procesos similares, en los que el objetivo es ser más eficientes y redirigir inversión hacia tecnologías clave, con la IA en el centro de todo.
En el caso de Cisco, el movimiento refleja cómo incluso compañías históricas de infraestructura tecnológica están adaptando su modelo para no quedarse atrás en esta nueva fase del mercado.
Eso sí, el ajuste vuelve a poner sobre la mesa el coste humano de esta transformación. Aunque estratégico a nivel empresarial, implica miles de despidos en un sector que hasta hace poco vivía en plena expansión.
A nivel de mercado, la lectura es clara: la IA no solo está generando nuevas oportunidades, también está redefiniendo estructuras internas y prioridades de inversión.
Cisco recorta plantilla para ganar velocidad en inteligencia artificial, en línea con una industria que está reconfigurándose a toda velocidad para competir en la próxima gran ola tecnológica.