Más de 200.000 trabajadores del comercio textil y del calzado están llamados a una huelga inédita en toda España.
UGT ha convocado movilizaciones para el próximo 23 de mayo en protesta por el preacuerdo alcanzado entre la patronal ARTE y los sindicatos CCOO y FETICO, al considerar que el futuro convenio estatal recorta derechos laborales consolidados durante años en los distintos territorios.
La protesta marca un punto de inflexión en un sector que nunca había afrontado una convocatoria de huelga de ámbito nacional.
El sindicato sostiene que el nuevo marco laboral abre la puerta a una pérdida progresiva de condiciones económicas y sociales para miles de empleados de grandes cadenas textiles y de calzado.
El origen del conflicto se sitúa en el preacuerdo firmado el pasado 23 de marzo. Según denuncia UGT, el texto introduce un modelo que prioriza el convenio estatal frente a los acuerdos provinciales y territoriales, debilitando así la negociación colectiva en cada comunidad autónoma.
Uno de los puntos más criticados es la creación de una doble escala salarial dentro de las empresas.
El acuerdo permitiría contratar a nuevos trabajadores con condiciones económicas inferiores a las de las plantillas con mayor antigüedad.
Para UGT, esta fórmula “genera una evidente situación de sustitución y precarización” y favorece que las compañías reemplacen a empleados con salarios más altos por otros con menores costes laborales.
Las quejas de los trabajadores
El sindicato también rechaza que las diferencias salariales actuales pasen a integrarse en un complemento “ad personam”, al considerar que estas cantidades podrían absorberse y compensarse en el futuro.
A su juicio, este mecanismo terminaría derivando en pérdida de poder adquisitivo y congelación salarial a medio plazo.
Otro de los focos de tensión afecta a los domingos y festivos. El preacuerdo contempla que las empresas puedan obligar a trabajar en aperturas comerciales si consideran que no cuentan con plantilla suficiente. En numerosos territorios, hasta ahora, estos turnos eran voluntarios.
UGT acusa además a ARTE y a los sindicatos firmantes de vaciar de contenido los convenios provinciales y limitar la autonomía negociadora en cada territorio.
“No queremos perder ni uno sólo de los derechos actuales”, sostiene la organización sindical, que reclama que el convenio estatal actúe únicamente como un marco mínimo.
Mientras continúan las negociaciones, el conflicto refleja la creciente tensión dentro del sector textil español, donde parte de la representación sindical teme que el nuevo convenio acelere un proceso de homogeneización laboral a la baja en plena transformación del comercio minorista.





