Casi dos de cada tres trabajadores a tiempo parcial, concretamente el 63 %, considerarían aumentar su jornada laboral si se les ofreciera un modelo de trabajo más flexible, según un estudio de International Workplace Group (IWG), plataforma global de trabajo y proveedor de espacios flexibles bajo marcas como Spaces y Regus.
El informe revela que la flexibilidad laboral se ha convertido en un factor decisivo a la hora de adaptar la jornada y mejorar la productividad. Especialmente entre aquellos con contratos a tiempo parcial. La posibilidad de organizar horarios de forma más autónoma y combinar trabajo presencial con remoto es percibida como una oportunidad para equilibrar vida personal y profesional.
El estudio también apunta que las empresas que implementan políticas de flexibilidad tienen más facilidad para retener talento. Incrementar la satisfacción laboral y atraer a profesionales que buscan modelos de empleo más adaptables. Este tipo de prácticas, según IWG, no solo beneficia a los trabajadores, sino que refuerza la competitividad y la eficiencia operativa de las organizaciones.
Entre las conclusiones, destaca que la demanda de flexibilidad es especialmente alta en sectores como servicios, comercio y tecnologías de la información, donde la jornada parcial es más frecuente. La disposición a incrementar las horas de trabajo si se garantiza un entorno flexible subraya la importancia de adaptar los modelos laborales a las nuevas expectativas del mercado.
Los expertos concluyen que la flexibilidad laboral deja de ser un lujo y se consolida como un factor estratégico para la gestión del talento en un contexto donde la retención y motivación de empleados es clave para el éxito empresarial.

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