El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva que transforma el sistema de visados H-1B, al establecer una tarifa de 100.000 dólares por cada solicitud presentada.
La medida, rubricada en la Oficina Oval junto al secretario de Comercio, Howard Lutnick, busca restringir el uso de este visado, utilizado en gran medida por el sector tecnológico para contratar talento extranjero. Lutnick defendió la iniciativa afirmando: “Nuestra política es que dejen de traer gente para quitarnos el trabajo”.
Impacto en la industria tecnológica
El programa H-1B ha sido una vía clave para la incorporación de profesionales altamente cualificados en empresas como Amazon, IBM, Microsoft y Google, que dependen de este visado para cubrir posiciones en áreas de STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Tras el anuncio, los mercados reaccionaron con caídas: Cognizant perdió un 5%, Infosys un 4,3% y Accenture un 1,3%, según datos del Financial Times.
Cambios en el sistema
Actualmente, solicitar el H-1B supone un coste de 215 dólares para inscribirse en el sorteo y 780 dólares por el formulario I-129, aunque puede ser mayor si se tramita de forma expedita. La nueva tarifa de 100.000 dólares aplicará a partir de ahora como requisito obligatorio, aunque no se ha aclarado si reemplaza o se suma a los costes ya existentes.
El programa está limitado a 65.000 visas anuales, con otras 20.000 adicionales para trabajadores con máster o doctorado. Sin embargo, el año pasado se aprobaron 400.000 solicitudes, en su mayoría renovaciones. De acuerdo con los datos de USCIS, alrededor del 75% de los beneficiarios en la última década proceden de India.
Contexto político
La Administración Trump sostiene que el programa H-1B presiona a la baja los salarios de los estadounidenses y supone un riesgo para la seguridad nacional. El mandatario también ordenó una revisión de los niveles salariales mínimos del programa.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia de endurecimiento migratorio, que incluye el aumento de tarifas para permisos de trabajo, solicitudes de asilo y protecciones humanitarias, con el objetivo de financiar centros de detención, contratar más agentes de inmigración y ampliar la construcción del muro fronterizo.
Pese a ello, voces como la del empresario Elon Musk han defendido la utilidad del programa para mantener la competitividad de Estados Unidos en innovación.

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