El consejero delegado de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, ha advertido de que la expansión de la inteligencia artificial (IA) provocará una reducción de las plantillas en el sector bancario en los próximos años, aunque ha descartado ajustes inmediatos y masivos. “Habrá menos empleados en cinco años”, ha señalado durante una entrevista concedida en el Foro Económico Mundial de Davos, que se celebra estos días en Suiza.
Dimon ha subrayado que la revolución tecnológica ligada a la IA es uno de los mayores cambios estructurales de la actualidad y ha reconocido que tendrá un impacto directo en el empleo. No obstante, ha matizado que la transición no será abrupta: “No vamos a eliminar a todos nuestros empleados mañana con IA”, ha afirmado.
El máximo ejecutivo del banco estadounidense, considerado el último gran banquero de Wall Street en activo desde la Gran Crisis Financiera, ha insistido en que no se puede “esconder la cabeza” ante las consecuencias laborales de la IA. A su juicio, esta tecnología eliminará puestos de trabajo y quizá cree otros nuevos, aunque el ritmo de transformación podría ser “demasiado rápido para la sociedad”.
Reciclaje laboral y medidas sociales
Ante este escenario, Dimon ha defendido la necesidad de una respuesta conjunta de gobiernos y empresas, con programas de reciclaje y formación para los trabajadores afectados, así como medidas sociales que faciliten rentas de apoyo o jubilaciones anticipadas. “Necesitamos estar preparados para que funcione esta vez”, ha señalado, en referencia a los mecanismos de adaptación que deberán desplegar las sociedades.
El CEO de JPMorgan ha sugerido que estas iniciativas se impulsen a un nivel local, mediante incentivos a las empresas para que capaciten a sus empleados. “Alguien podría decirle a JPMorgan: ‘Le damos incentivos para reciclar a estas personas’. Podríamos hacer cosas así”, ha apuntado.
Críticas al límite a los intereses de las tarjetas de crédito
En otro orden de cosas, Dimon ha calificado como un “desastre económico” la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de limitar los tipos de interés de las tarjetas de crédito. Aunque ha asegurado que JPMorgan podría sobrevivir incluso si tuviera que reducir de forma drástica su negocio de tarjetas, ha advertido del impacto negativo que tendría la medida en el sistema financiero.
Trump propuso el pasado diciembre fijar un tope del 10% a los intereses de las tarjetas de crédito durante un año, frente a tasas actuales que, según el mandatario, alcanzan entre el 20% y el 30%, o incluso más.
Apoyo a una Europa y una OTAN más fuertes
En el plano geopolítico, Dimon se ha mostrado partidario de una OTAN más fuerte y de una Europa más sólida, al considerar que ambas son positivas tanto para Estados Unidos como para el continente europeo. En este sentido, ha respaldado las conclusiones del informe Draghi, aunque ha criticado la excesiva burocracia y la falta de un verdadero mercado único europeo, factores que, a su juicio, lastran el crecimiento y la competitividad.
Con estas declaraciones, el máximo responsable de JPMorgan vuelve a situar a la inteligencia artificial, la regulación financiera y el equilibrio geopolítico en el centro del debate económico global.
