La tasa de paro de la eurozona se redujo una décima en noviembre, hasta situarse en el 6,3%, mientras que en el conjunto de la Unión Europea se mantuvo estable en el 6%, según los datos publicados este jueves por Eurostat.
En términos absolutos, la oficina estadística comunitaria estima que 13,22 millones de personas estaban desempleadas en la UE durante el penúltimo mes del año, de las cuales 10,93 millones residían en los países de la zona euro.
La comparación mensual refleja una mejora, con 97.000 parados menos en la UE y 71.000 menos en la eurozona.
Sin embargo, la lectura interanual ofrece un contexto más complejo. Frente a noviembre de 2024, el número de desempleados aumentó en 416.000 personas en los Veintisiete y en 253.000 en la región del euro, lo que evidencia un mercado laboral todavía expuesto a tensiones económicas y geopolíticas.
El paro desde España
España volvió a encabezar el ranking de desempleo comunitario. Con una tasa del 10,4%, el país se situó nuevamente como el Estado miembro con mayor nivel de paro, por delante de Finlandia (10,1%) y Suecia (9%).
En el extremo opuesto, Malta registró la menor tasa de la UE, con un 3,1%, seguida de Chequia y Polonia, ambas con un 3,2%.
El desempleo juvenil continuó siendo uno de los principales retos. En noviembre, la tasa de paro entre los menores de 25 años descendió una décima en la UE, hasta el 15,1%, mientras que en la eurozona se redujo al 14,6%, frente al 14,8% de octubre.
En total, 2,92 millones de jóvenes estaban sin empleo en la UE, incluidos 2,31 millones en los países del euro.
La situación es especialmente delicada en España. El número de personas desempleadas ascendió a 2,58 millones, de las cuales 478.000 eran jóvenes. Esto situó el paro juvenil español en el 25%, la cifra más elevada de toda la Unión Europea, por delante de Suecia (24,9%) y Finlandia (22,6%).
