El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha planteado la conveniencia de revisar la cotización por desempleo en España, actualmente situada en el 7,05%, al considerar que se trata de una singularidad dentro del entorno europeo.
La propuesta forma parte de la reflexión que el supervisor financiero realiza sobre los problemas estructurales del mercado laboral español, especialmente en relación con la persistencia de una elevada tasa de paro.
Durante su comparecencia este martes en el Congreso de los Diputados para presentar el último informe del Banco de España, Escrivá señaló que el país mantiene una brecha de cuatro puntos porcentuales respecto a la media de desempleo de la zona euro.
¿Qué planteamientos hizo Escrivá?
El gobernador defendió la necesidad de analizar los incentivos existentes para facilitar el retorno al empleo y mejorar el funcionamiento del mercado laboral.
“No hemos tenido resultados tan brillantes en la reducción de la tasa de paro. Tenemos una brecha de cuatro puntos porcentuales [con la media del Euro]. Este es un tema estructural que tiene que llevarnos a la reflexión, porque es una tasa singularmente alta”, afirmó.
El informe del organismo identifica las políticas activas de empleo y los incentivos al regreso al trabajo como dos de los elementos que ayudan a explicar la persistencia del desempleo.
En este sentido, Escrivá puso el foco en el nivel de protección de los desempleados y en la elevada cobertura existente en España.
“España tiene algunas singularidades, como una tasa de desempleo de más del 80%”, destacó el gobernador. Según explicó, en etapas anteriores en las que el desempleo rondaba el 10%, la cobertura se situaba en torno al 60%.
¿Qué pasa con el desempleo en España?
Además, Escrivá recordó que empresas y trabajadores aportan un 7,05% en concepto de cotización por desempleo, de los cuales las compañías asumen el 5,5% y los empleados el porcentaje restante.
Se trata de una tasa que, según el Banco de España, supera ampliamente la media de los países europeos.
“Tenemos una singularidad que seguramente pudo tener sentido cuando teníamos tasas de paro más altas y desempleo involuntario mucho más alto, que es que la cotización al SEPE es de siete puntos, más del doble que la media de países europeos, incluso más del doble que cualquier otro país europeo, se cotiza muchísimo, básicamente los empresarios”, subrayó.
La cotización por desempleo fue incrementándose durante las décadas de los ochenta y noventa para garantizar la financiación de las prestaciones.
Aunque en 2010 se redujo hasta el nivel actual como medida de estímulo a la contratación, España sigue manteniendo una de las aportaciones más elevadas de Europa para financiar el sistema de protección por desempleo.

José Luis Escrivá, Banco de España