El 75,6% de los trabajadores en España declara en 2026 estar insatisfecho con su salario, un aumento de 25 puntos porcentuales respecto al 50,3% registrado el año anterior.
El dato refleja un deterioro claro en la percepción retributiva del mercado laboral español, según el ‘Estudio sobre Bienestar y Salud laboral en España 2026’, elaborado por Edenred junto a Savia, del Grupo Mapfre.
El informe sitúa el malestar salarial en un contexto en el que el bienestar laboral gana peso como factor de compensación.
De hecho, el 52,7% de los empleados reconoce que mantiene un sueldo que “no le satisface” a cambio de las condiciones de bienestar laboral que ofrecen sus empresas, lo que introduce una nueva lógica en la relación entre salario y entorno de trabajo.
Salario por generaciones
Este fenómeno es especialmente visible entre los trabajadores más jóvenes. En el caso de los ‘millennials’, el bienestar influye en la percepción salarial en un 53,3%, consolidándose como un elemento clave en la evaluación del empleo más allá de la retribución económica.
Sin embargo, el estudio también pone el foco en la creciente tensión entre expectativas y realidad.
Un 36,6% de los profesionales se plantea cambiar de empresa si su salario no mejora, una cifra que se dispara hasta el 52,6% en la ‘Generación Z’, donde la movilidad laboral se perfila como una opción cada vez más habitual.
A este escenario se suma un deterioro del bienestar emocional. Siete de cada diez trabajadores afirman que su empleo ha afectado “negativamente” a su salud emocional, un porcentaje que crece un 10% respecto al año anterior y que evidencia un desgaste progresivo en la salud laboral.
Entre los más jóvenes, el impacto es aún más acusado: más del 80% de la ‘Gen Z’ reconoce efectos negativos en su bienestar emocional, y casi la mitad (49,1%) señala repercusiones en sus hábitos alimenticios.

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