Fracasa la negociación del ERE de Tubos Reunidos

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El proceso de negociación del ERE de Tubos Reunidos concluyó este viernes sin acuerdo entre la dirección y los sindicatos, dejando en el aire el futuro de la planta de Amurrio (Álava).

La última propuesta de la compañía, que vinculaba todas las salidas a un referéndum entre los trabajadores, no logró superar el rechazo mayoritario de la comisión negociadora.

La reunión, celebrada en el Palacio Euskalduna de Bilbao, arrancó a las diez de la mañana como cierre del periodo de consultas, prorrogado hasta este viernes.

Tubos Reunidos presentó una oferta que incluía salidas voluntarias, la creación de una comisión para estudiar la continuidad de la acería de Amurrio y una bolsa de empleo con posibilidad de reincorporación hasta tres años después.

Las propuestas de Tubos Reunidos

El compromiso de la empresa dependía, sin embargo, de que los trabajadores de Amurrio aceptaran el acuerdo mediante votación.

A pesar de estos gestos, los sindicatos ESK, LAB y ELA pusieron fin al periodo de consultas y UGT tampoco se sumó al acuerdo.

Con siete de los trece representantes de la comisión negociadora en contra, la propuesta quedó bloqueada y la negociación se cerró sin consenso, dejando claro que la plantilla de Amurrio no estaba dispuesta a ratificar el plan planteado.

Mientras tanto, la situación en Trapagaran fue distinta: allí solo se prevén 27 salidas y los trabajadores votaron el acuerdo el jueves con un respaldo del 95%.

La diferencia evidencia la complejidad y la sensibilidad del proceso en Amurrio, donde el ERE afecta a 274 empleados y plantea el posible cierre de la acería.

Durante la reunión del viernes, hubo recesos, pero ninguna de las partes modificó su postura al reanudarse el encuentro.

La dirección buscaba un ERE con salidas voluntarias, mientras los sindicatos defendían la protección máxima de los trabajadores y rechazaban condicionar el acuerdo a un referéndum que ya anticipaban no favorable.

El cierre del periodo de consultas abre ahora un escenario incierto. Tubos Reunidos deberá decidir si replantea la estrategia para Amurrio o inicia los pasos legales para ejecutar el ERE, mientras los sindicatos se preparan para defender los intereses de los trabajadores ante la reestructuración planteada, en un proceso que marca un momento crítico para la industria vasca del acero.

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