Glovo ha logrado rebajar el golpe. La plataforma de reparto ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) afecte finalmente a 436 repartidores, lo que supone unos 300 menos de los previstos inicialmente.
El ajuste, que ya generó bastante ruido desde el principio, se ha suavizado tras la negociación con los representantes de los trabajadores. Aunque sigue siendo una cifra relevante, el recorte en el número de afectados refleja cierta capacidad de diálogo y margen de ajuste en el proceso.
Glovo tiene que adaptar su estructura y costes
Este movimiento se enmarca en un contexto más amplio de transformación del modelo laboral en el sector del delivery, especialmente tras los cambios regulatorios en España. Las plataformas como Glovo están teniendo que adaptar su estructura y costes, lo que en muchos casos pasa por ajustes de plantilla.
El acuerdo con los sindicatos permite a la compañía avanzar en esa reestructuración con un impacto menor al esperado inicialmente, algo que también puede ayudar a reducir tensiones internas.
Aun así, el ERE pone sobre la mesa los retos del sector: equilibrar rentabilidad, regulación y condiciones laborales en un negocio que sigue evolucionando rápido.
En resumen: Glovo ajusta su plan y reduce el número de afectados por el ERE, en un intento de hacer más sostenible su modelo en España sin un impacto tan agresivo como el previsto al inicio.