El mercado laboral español inicia el año con un respiro en materia de ajustes. El número de trabajadores afectados por Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) cayó un 31,7% en enero, hasta situarse en 6.170 personas, según datos provisionales del Ministerio de Trabajo.
La caída se explica principalmente por el retroceso en las medidas temporales. Los afectados por suspensión de contrato descendieron un 39,2%, hasta los 4.218 trabajadores, mientras que los casos de reducción de jornada bajaron un 8,6%, con 310 personas.
Los despidos colectivos también se moderaron, aunque en menor medida, con una caída del 6,8%.
En el análisis de las causas, los procedimientos derivados de motivos económicos, técnicos, organizativos y de producción (ETOP) concentraron el 92,5% de los casos, aunque también registraron un descenso del 20,3%.
Por su parte, los expedientes por fuerza mayor se desplomaron un 75,3%, reflejando un menor impacto de factores extraordinarios en el arranque del ejercicio.
El descenso de los ERE fue generalizado en todos los sectores, con especial intensidad en la construcción, donde los afectados se redujeron un 67,1%.
También destacaron las caídas en servicios (-38,3%), agricultura (-26,2%) e industria (-22,9%), consolidando una tendencia de ajuste más contenida.
Los números rojos del ERE
Sin embargo, el detalle sectorial revela ciertas tensiones. Los despidos colectivos en la industria se dispararon un 86,4%, hasta alcanzar los 302 trabajadores, en contraste con los descensos registrados en construcción y servicios.
Este repunte apunta a una posible reconfiguración en el tejido industrial, en un contexto de cambios en la demanda y presión sobre los costes.
Por territorios, Castilla y León se situó como la comunidad con mayor número de afectados por ERE, con 1.168 trabajadores, seguida de Galicia y la Comunidad de Madrid.
Además, la región castellanoleonesa experimentó el mayor incremento relativo, multiplicando por casi diez el número de afectados respecto a periodos anteriores.
En conjunto, los datos reflejan un inicio de año marcado por la contención en los ajustes laborales, aunque con señales mixtas según sectores y territorios.
La evolución de la industria y el comportamiento de la demanda serán clave para determinar si esta tendencia a la baja se consolida en los próximos meses.

Oficina de Empleo