La futura Ley de Empleo de Calidad de la Unión Europea regulará el uso de la inteligencia artificial en el trabajo, reforzará la protección de los trabajadores en las cadenas de subcontratación y adaptará la normativa laboral al teletrabajo y a los nuevos riesgos derivados de la transformación del mercado laboral.
La Comisión Europea ha abierto la segunda fase de consultas con sindicatos y organizaciones empresariales para elaborar esta normativa, que prevé presentar antes de que finalice el año. El proceso permanecerá abierto hasta el próximo 28 de septiembre.
Entre las medidas que estudia Bruselas figura la creación de normas para garantizar que las decisiones automatizadas mediante inteligencia artificial sean transparentes, cuenten con supervisión humana y no den lugar a una vigilancia excesiva de los trabajadores.
¿Qué impulsa la Ley de Empleo de Bruselas?
La propuesta también revisará la legislación sobre salud y seguridad laboral para responder a nuevas formas de trabajo, como el teletrabajo, y a riesgos psicosociales, entre ellos el acoso sexual.
Además, plantea reforzar la responsabilidad de las empresas en las cadenas de subcontratación para prevenir situaciones de explotación laboral.
Otro de los ejes de la futura ley será impulsar la formación de los trabajadores para facilitar su adaptación a las transiciones digital y ecológica.
La iniciativa también contempla fortalecer el diálogo social, incrementar las inspecciones laborales y endurecer las sanciones a las empresas que incumplan la normativa.
¿Qué sigue para la Ley de Empleo?
Una vez concluya la consulta, sindicatos y organizaciones empresariales podrán decidir si abren una negociación para intentar alcanzar un acuerdo conjunto antes de que la Comisión Europea presente el texto legislativo.
La primera fase del proceso se desarrolló entre diciembre de 2025 y enero de 2026 y reunió las aportaciones de 34 organizaciones europeas, entre ellas 12 sindicatos y 22 organizaciones empresariales.
Con esta nueva consulta, Bruselas avanza en la preparación de una normativa destinada a adaptar el marco laboral europeo a los cambios tecnológicos y organizativos del mercado de trabajo.