Ana Botín ha instado este miércoles a Europa a acelerar su integración económica y a “pasar a la acción” para ganar escala y competitividad en un entorno global cada vez más exigente.
La presidenta de Banco Santander ha defendido que el continente se encuentra en un punto de inflexión en el que su capacidad de crecimiento dependerá de su apuesta por el conocimiento y el talento.
La intervención se ha producido durante la Junta General de Accionistas de Universia España, celebrada en Madrid junto a representantes del ámbito universitario.
Allí, Botín ha subrayado que Europa cuenta con bases sólidas para afrontar este reto, pero necesita mayor coordinación para convertirlas en ventaja competitiva.
En su análisis, ha puesto el foco en los activos estructurales del continente. Europa cuenta con “todo lo necesario” —talento, universidades, capacidad de inversión y valores— para avanzar hacia un modelo más competitivo, ha señalado, al tiempo que reclamaba una mayor ambición en la integración del mercado comunitario.
Botín ha advertido de que el futuro de Europa no dependerá únicamente de su desempeño financiero, sino de su capacidad para reforzar el sistema educativo, la innovación y la transferencia de conocimiento.
En este sentido, ha defendido la creación de un verdadero mercado único del conocimiento.
La tesis de Ana Botín
“El futuro de Europa no se jugará solo en los mercados, sino en el conocimiento”, ha afirmado la presidenta del grupo, situando a la universidad como eje central del crecimiento económico.
La directiva ha abogado además por reforzar las alianzas universitarias europeas, dotarlas de un marco más ágil y estable y promover iniciativas que faciliten la movilidad del talento, como el impulso de grados europeos.
También ha planteado la creación de un programa de movilidad iberoamericano inspirado en el modelo Erasmus, con el objetivo de conectar a estudiantes y universidades de ambos lados del Atlántico.
Botín ha incorporado a su intervención el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito formativo y laboral, subrayando que esta tecnología está cambiando la forma de aprender, trabajar y generar oportunidades.
Finalmente, ha destacado el papel de los jóvenes en esta transformación y ha señalado la importancia de reforzar tres pilares en su formación: resiliencia, capacidad de innovación y cultura, como base para afrontar un entorno económico y tecnológico en constante cambio.

Ana Botín