Nike también se sube a la ola de los ajustes. El gigante estadounidense del deporte ha anunciado el recorte de alrededor de 1.400 puestos de trabajo, lo que representa cerca del 2% de su plantilla global. Y hay un área especialmente señalada: tecnología.
La compañía enmarca esta decisión dentro de una serie de “cambios significativos” en sus operaciones globales, en un momento en el que muchas grandes corporaciones están revisando estructuras para adaptarse a un entorno más exigente y competitivo.
Nike no ha dado todos los detalles
Aunque Nike no ha dado todos los detalles, el hecho de que el grueso de los recortes se concentre en tecnología llama la atención. En los últimos años, muchas empresas han invertido fuerte en digitalización, e-commerce y desarrollo tecnológico, pero ahora parece que toca optimizar equipos y priorizar proyectos realmente estratégicos.
El movimiento encaja con una tendencia bastante clara en el mercado: tras años de expansión y contratación agresiva, las grandes compañías están entrando en una fase de ajuste fino, donde el foco está en la eficiencia, la rentabilidad y el control de costes.
En el caso de Nike, este giro no implica necesariamente un frenazo en su apuesta digital, sino más bien un intento de reordenar recursos y redefinir prioridades internas. Menos volumen, pero más precisión.
A nivel global, este tipo de decisiones reflejan un cambio de ciclo. Incluso marcas líderes, con una posición consolidada, están obligadas a adaptarse rápidamente a nuevas dinámicas de consumo, presión en márgenes y un entorno económico más incierto.

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