Un informe de Oxford Economics plantea que un aumento de un año en la edad de jubilación en toda la eurozona tendría un fuerte impacto en la sostenibilidad de las finanzas públicas. En el caso de España, la deuda pública se reduciría en más de un 25% del PIB para 2060, mientras que en el conjunto de la eurozona caería en 14 puntos porcentuales.
La medida se traduciría en un ahorro doble: menos gasto en pensiones y menores costes por intereses de la deuda. Según los analistas Riccardo Marcelli Fabiani y Paolo Grignani, “el impacto sería más intenso en los países del sur de Europa, más envejecidos y endeudados”.
Actualmente, la edad legal de jubilación en España es de 65 años si se han cotizado 38 años o más, y de 66 años y seis meses si no se alcanza esa cotización. En 2027, quedará fijada en 67 años para quienes no alcancen los 38 años y seis meses cotizados.
El estudio sostiene que el retraso en la jubilación generaría un “círculo virtuoso”: más trabajadores activos, mayor producción, menos gasto público y tipos de interés más bajos. Así, la eurozona pasaría de una deuda del 78% del PIB previsto al 64% en 2060, gracias a un ahorro acumulado de más de 3,8 billones de euros entre pensiones e intereses.
En España, el gasto en pensiones ya supone más del 17% del PIB y sigue en ascenso. Según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), vincular la edad de retiro a la esperanza de vida podría ser una vía para evitar tensiones fiscales.
El informe advierte, no obstante, de las dificultades políticas: en países como Francia e Italia, los intentos de reforma han derivado en protestas masivas y debates sobre los derechos adquiridos.
En cualquier caso, Oxford Economics concluye que posponer un año la jubilación sería una de las medidas más eficaces para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones y la estabilidad fiscal a largo plazo, especialmente en economías con alta deuda como España, Italia o Grecia.

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