La falta de profesionales cualificados se ha convertido en un freno directo para miles de pequeñas y medianas empresas (pymes).
El 62% de las pymes españolas reconoce tener dificultades para encontrar personal preparado, una situación que ya actúa como “cuello de botella” para la actividad económica.
Así lo advierte un informe presentado por Cecot, la confederación empresarial multisectorial catalana, que agrupa a compañías de distintos tamaños y sectores.
La organización ha puesto sobre la mesa 38 propuestas concretas para combatir lo que define como “crisis de talento”.
Su presidente, Xavier Panés, subraya que no se trata de un bache pasajero, sino de un «reto estructural que pone en riesgo la competitividad y la continuidad del modelo de sociedad del bienestar».
A su juicio, la raíz del problema es profunda y exige reformas sostenidas.
Uno de los factores clave es la demografía. España, alerta la patronal, vive una “trampa demográfica”:
cada año se jubilan más personas de las que se incorporan al mercado laboral con 25 años.
Hoy la tasa de dependencia es del 36% —2,6 personas en edad de trabajar por cada jubilado—, pero en 2050 subirá al 61%, con solo 1,6 activos por pensionista.
«La crisis de talento es multifactorial y solo se puede abordar con una suma de medidas coordinadas y sostenidas en el tiempo», dice Panés.
Insiste en que se trata de “una advertencia responsable”.
Cómo salvar a las pymes
El informe, coordinado por Pere Ejarque, destaca que Cataluña supera los 8,16 millones de habitantes gracias a la inmigración, que representa casi una cuarta parte de la población.
Se define a la población extranjera como “principal motor demográfico” tras la baja natalidad.
Sin embargo, persisten desajustes. Con 3,94 millones de ocupados, Cataluña mantiene un paro juvenil del 18,1%, claramente superior a la media europea.
Además, el estudio detecta parcialidad involuntaria, escaso teletrabajo y 6,6 millones de horas extra semanales, factores que dificultan la retención.
El secretario general, Oriol Alba, pide pasar «del diagnóstico a la acción». Entre las soluciones: impulsar la jubilación activa, regular los flujos migratorios según vacantes, sellar un Pacto Nacional por la Formación, reforzar la FP Dual y profesionalizar la gestión del talento.
«Lo que está en juego no es solo la capacidad de las empresas de crecer, sino la del país de sostener pensiones, sanidad y educación», concluye Panés.

Oficina de Empleo