Banco Santander ha comunicado a los representantes de los trabajadores su intención de iniciar un proceso de reducción de empleo en dos de sus principales filiales tecnológicas: Santander Digital Services y Gravity. La medida responde, según fuentes próximas a las negociaciones, a una reorganización de ambas sociedades una vez completada buena parte de los trabajos vinculados al desarrollo y despliegue de productos y plataformas del grupo.
El banco todavía no ha concretado cuántos empleados podrían verse afectados ni las condiciones de las salidas. La negociación se encuentra en una fase inicial: aún no se ha constituido la mesa negociadora ni se han producido reuniones entre la compañía y los representantes de los trabajadores.
Santander ha trasladado a los sindicatos que pretende abordar el proceso de manera negociada y con el menor impacto posible.
El ‘core’ bancario, prácticamente desplegado
Uno de los elementos que explican la reestructuración se encuentra en Gravity, la filial responsable del desarrollo y mantenimiento de la plataforma sobre la que se aloja el ‘core’ bancario de Santander.
El sistema ya se encuentra operativo en los mercados en los que el grupo lo ha desplegado. Brasil es el único mercado pendiente, según las fuentes citadas por Europa Press. Una vez completado este despliegue, una parte relevante del trabajo asociado al proyecto habrá llegado a su fase final.
La reorganización se produce, por tanto, en un momento en el que el banco considera que el grueso de las tareas vinculadas al desarrollo de estas plataformas ya está realizado.
Más de 10.000 trabajadores
La dimensión potencial del proceso todavía está por determinar. Las últimas cuentas disponibles de Santander Global Technology & Operations, matriz legal de Santander Digital Services, reflejan una plantilla media superior a 10.000 trabajadores durante el último ejercicio.
La sociedad registró además un fuerte incremento de sus resultados: multiplicó por tres su beneficio, hasta superar los 16,4 millones de euros.
La cifra de trabajadores de la matriz, no obstante, no equivale al número de empleados que podrían verse afectados por el ERE. Esa dimensión deberá concretarse durante la negociación con los sindicatos.
Después del plan de prejubilaciones
El anuncio llega pocos meses después de que Santander negociara con los representantes sindicales un plan de prejubilaciones dirigido a los empleados de mayor edad.
Se trata, sin embargo, de procesos de naturaleza diferente. El plan de prejubilaciones establece un marco para regular las salidas incentivadas y voluntarias que ya se estaban produciendo en el banco y no fija un objetivo determinado de bajas.
El ERE planteado ahora en las filiales tecnológicas sí constituye un proceso específico de reducción de empleo, cuya dimensión y condiciones deberán determinarse en la mesa de negociación.
Por ahora, Santander se encuentra en la fase previa al inicio formal de esas conversaciones. El siguiente paso será la constitución de la mesa negociadora, momento en el que podrán conocerse tanto el alcance de la reorganización como la propuesta concreta de la entidad para los trabajadores afectados.
















