El Gobierno abre la puerta a revisar el salario mínimo interprofesional (SMI) en función del impacto que la guerra en Irán pueda tener sobre la inflación.
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha señalado en el Senado que el Ejecutivo está dispuesto a estudiar ajustes si la escalada de precios derivada del conflicto lo hiciera necesario.
En su intervención en la Comisión de Trabajo y Economía Social, Pérez Rey subrayó que la normativa vigente permite una revisión semestral del SMI.
En este contexto, afirmó que “el Gobierno estaría dispuesto a tenerlo en cuenta”, en referencia a una posible actualización del salario mínimo para amortiguar el impacto inflacionista.
El planteamiento llega tras la última subida aprobada este año, del 3,1%, que situó el SMI en 1.221 euros mensuales en catorce pagas.
La medida se aprobó en febrero mediante Real Decreto en Consejo de Ministros y aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero.
Más allá del salario
El secretario de Estado defendió la estrategia del Ejecutivo en materia salarial, insistiendo en la necesidad de seguir elevando las rentas más bajas.
En este sentido, recordó que España mantiene una brecha salarial con Europa cercana al 20%, pese al incremento acumulado del SMI en los últimos años.
Pérez Rey destacó que el salario mínimo ha aumentado un 64% desde 2018, en contraste con los niveles previos, que calificó como “indecentes” al situarse en torno a los 700 euros durante la etapa del Partido Popular.
No obstante, el responsable de Trabajo matizó que el margen de actuación del Gobierno sobre el conjunto de los salarios es limitado, al depender estos de la negociación colectiva entre empresas y trabajadores.
En este sentido, apeló a la corresponsabilidad de los agentes sociales para continuar con la mejora de las condiciones laborales.
“Es muy importante que avancemos todos de la mano en un salario mayor que rompa nuestra brecha con Europa”, defendió, insistiendo en la necesidad de consolidar incrementos salariales sostenidos en el tiempo.

