Tubos Reunidos propone prejubilaciones y los sindicatos dicen “no”

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Tubos Reunidos ha propuesto este martes a los comités de empresa abrir la vía de prejubilaciones y bajas incentivadas para los 301 trabajadores afectados por el ERE que plantea, condicionado a la aprobación del expediente y a dar por válidas las razones de la empresa.

Sin embargo, todos los sindicatos han rechazado esta propuesta, al considerar que los motivos expuestos no acreditan la necesidad de la medida.

La reunión de este martes marca el inicio del periodo de consultas tras la comunicación del ERE realizada el pasado 9 de febrero.

La compañía justifica la medida en su plan de viabilidad, motivado por las pérdidas acumuladas y la deuda que arrastra, así como por la decisión de suspender la actividad de su acería en Amurrio.

Los representantes de los trabajadores han coincidido en que las razones aportadas por Tubos Reunidos no justifican el ERE, por lo que han solicitado documentación que respalde los datos presentados.

El sindicato LAB ha subrayado que “hay muchas cosas que ni nos explican por confidencialidad; asumir 300 despidos solo con actos de fe es imposible”.

Por su parte, la agrupación ESK ha enfatizado que lo presentado por la empresa no constituye un plan de viabilidad, sino una reducción de costes sin asegurar la continuidad de la compañía.

Los sindicatos advierten que, sin la acería, Tubos Reunidos perdería su mayor valor estratégico, la flexibilidad que le ha permitido mantenerse en el mercado global del tubo.

Los argumentos de Tubos Reunidos

La empresa ha argumentado que cerrando la acería podría ahorrar 8 millones de euros al año, comprando palanquilla y lingote fuera, y otros 800.000 euros con la externalización de la logística.

Los sindicatos, sin embargo, consideran que no se ha facilitado información suficiente para verificar estas cifras.

La reunión coincidió con una jornada de huelga de 24 horas en la planta de Amurrio, con un seguimiento total, y una segunda huelga en Trapagaran, convocada por LAB y ESK, con participación minoritaria.

Los piquetes y trabajadores han mostrado una gran movilización contra los despidos.

La próxima reunión está prevista para el 23 de febrero en la planta de Trapagaran, con el objetivo de lograr la máxima implicación de los empleados.

Los sindicatos insisten en que “en Tubos Reunidos no sobra nadie” y que cualquier salida debe estar plenamente justificada para evitar la destrucción de empleo.

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