Xbox ha anunciado un nuevo recorte de 268 puestos de trabajo dentro de su división de videojuegos, en una nueva fase del plan de reestructuración impulsado por Microsoft para reducir costes y reorganizar sus estudios. Con esta nueva ronda, el ajuste acumulado en la compañía alcanza aproximadamente los 3.500 empleos desde el inicio del proceso.
El director de contenido de Xbox, Matt Booty, ha señalado que las medidas implementadas desde julio permiten considerar completadas ya tres cuartas partes del plan de reordenación. Los nuevos recortes afectan a Halo Studios, otros estudios internos y distintas áreas de gestión y funciones centrales de Xbox Game Studios.
La reorganización también modifica el reparto de algunas de las principales franquicias de la compañía. Uno de los cambios más relevantes afecta a Halo: Activision asumirá el desarrollo del próximo título de la saga mediante un nuevo equipo creado específicamente para el proyecto. Microsoft ha precisado que este grupo operará de forma independiente respecto al desarrollo y los planes actuales de Call of Duty.
Mientras tanto, un equipo reducido de Halo Studios continuará trabajando en el soporte de la comunidad y en los videojuegos de la franquicia que ya están en el mercado.
Cambios en Bethesda y Forza
La reestructuración se extiende también a otras áreas de Xbox. Bethesda asumirá la supervisión de Obsidian, que mantendrá sus proyectos actuales, entre ellos Grounded, además del nuevo desarrollo relacionado con Fallout.
Por su parte, Microsoft Casual Games quedará integrado en King, mientras que Playground Games y Turn 10 se fusionarán en un único estudio centrado en las franquicias Forza y Fable.
La compañía ya había anunciado en julio la salida de unos 3.200 trabajadores y la desvinculación de cuatro estudios de videojuegos. Los nuevos despidos elevan el alcance de la operación y profundizan el objetivo de simplificar la estructura de Xbox y reducir su base de costes.
El movimiento llega después de que Microsoft completara la adquisición de Activision Blizzard, una operación valorada en unos 69.000 millones de dólares, que convirtió a la compañía en uno de los principales actores del mercado mundial del videojuego. Ahora, Xbox está reorganizando sus recursos y equipos alrededor de sus franquicias estratégicas, con Activision, Bethesda y los estudios propios asumiendo nuevas responsabilidades dentro de la estructura.
















